viernes, 2 de junio de 2017

Agenda


•Novena al Sagrado Corazón: del 15 al 23 de junio, A las 7.30 de la tarde

•El sábado día 17, durante la misa y después de misa actuará la coral de cámara de San Sebastián.

•Confirmaciones de nuestra parroquia.  El día 25 de junio a las 11 h, en La Catedral


•Se suprime la misa de 7 de la tarde de los domingos en los meses de Julio, agosto y septiembre

•El despacho parroquial cambia el horario. Será los lunes y viernes de 6 a 7 de la tarde

Junto a ti, buscaré otro mar


Llega el verano y con él las vacaciones que hacen que cambie la rutina. Buscamos destinos de playa, montaña, el pueblo o simplemente la ciudad, que en verano se vive y se disfruta de otra manera. Sea cual sea nuestro destino, en un lugar u otro, iremos a misa y puede que escuchemos y cantemos una canción muy conocida como es el Pescador de Hombres que el sacerdote músico Cesáreo Gabarain compuso en el año 1981. Una canción que fue cantada incluso por el Papa Juan Pablo II y que recoge con gran belleza la llamada a los discípulos, a esos pescadores del lago de Tiberiades que dejan todo para seguir a Jesús.

Al hilo de esta canción podemos sentir también nosotros una llamada de Jesús a ser pescadores de hombres, a ser sus seguidores. La tarea no es fácil, sabemos que a veces el mar, la sociedad, nuestro entorno, puede verse como una tempestad, pero recordemos que Jesús, aunque parezca que duerme, siempre está vigilante y es capaz de calmar, de sosegar las aguas de nuestras vidas invitándonos, incluso, a caminar sobre nuestros miedos e inseguridades.

Jesús nos invita a buscar otro mar, a hacer las cosas de otra manera, a mirar más allá de la línea del horizonte, sólo tenemos que fiarnos de Él, aceptar su oferta y seguirle. Jesús no busca ni a sabios ni a ricos, sabe lo que llevamos en nuestra barca y nos mira a los ojos llamándonos por nuestro nombre. Hagamos nosotros lo mismo acercándonos al otro sin juzgarle y compartiendo la misma faena, echar las redes, echar las manos, ayudar a todo el que lo necesite.

Y si la tarea se hace dura ofrezcamos el cansancio para que otros descansen, en definitiva, dejarnos convertir en amor que quiera seguir amando. Esta es nuestra misión, cada uno desde sus circunstancias. Ojalá que en este verano y cada día sintamos la presencia de Jesús que sigue viniendo a la orilla de nuestra vida.


Evangelio del Domingo


Recibid el Espíritu Santo

Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
- Paz a vosotros.
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
- Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.
Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:
- Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.


Juan 20,19-23


Culminamos el Tiempo Pascual. Completamos los 50 días pascuales. El Don del Espíritu Santo es “el Fruto” de la Resurrección y Ascensión de Jesús al cielo; un Jesús sentado a la derecha del Padre y que desde allí nos regala el mejor Don del Padre y del Hijo que es su Espíritu. 
 
El Evangelio nos narra el encuentro del Resucitado, al anochecer del primer día de la semana, con los suyos. Al grupo de discípulos les embarga el miedo, la desesperanza y la tentación de irse cada uno por su sitio. La comunidad se constituye cuando Jesús se pone y está en el centro; cuando asienten y creen que Jesús es el Mesías de Dios, el Hijo de Dios que ha vencido a la muerte y que está vivo. Jesús en el centro les trae la Paz y va a romper todas las ataduras. Se constituye la primera comunidad de creyentes. 
     
En este día nos fijamos sobre todo en el acontecimiento del envío o de la misión de esa comunidad. Hasta ahora, durante 50 días, hemos gozado de las fiestas pascuales. Hemos alimentado la Fe, la esperanza y el amor. Lo hemos celebrado hacia dentro de la comunidad. Hemos crecido y madurado en el horno u hogar de la comunidad, nos hemos fortalecido y animado. Todo eso no puede quedar encerrado en el cenáculo de la comunidad. Hay que llevar esa experiencia vivida de la Fe a toda la tierra. Por eso Jesús, de inmediato, envía a la Misión. Con una particularidad, que hace remontar esa misión o envío al Padre. Es el Padre, fuente y origen de todo, el que ha enviado a Jesús, y ahora Jesús en su nombre, nos envía a nosotros. Nos constituye en “otros cristos”. Con la misma misión que el Hijo. Nos da la misión de ser constructores de Paz. Nos envía a perdonar, a liberar, a quitar fronteras, a amnistiar, a sanar y hacer que crezca el Reino de Dios. 
     
También a nosotros se nos ha dado y se nos da el Espíritu Santo con sus dones: Fortaleza, Sabiduría, Entendimiento, Consejo, Ciencia, Piedad, Temor de Dios. Espíritu Santo que es “Viento impetuoso” que mueve las puertas, que empuja y lleva hacia adelante, que barre y limpia y te hace caminar como sobre alas de águila. Espíritu Santo que es “Fuego” que ilumina, calienta, quema, sana y dinamiza. Espíritu Santo que es “Aceite”, ungüento que suaviza, impregna, rejuvenece, da vigor y es alimento. El Espíritu Santo pasa por nuestra mente y corazón; nos abre las entendederas para conocer mejor los planes del Padre, para entender la Palabra de Jesús; enardece nuestro corazón y lo inflama para dinamizarlo y llevarlo a la opción por El Padre y su Hijo Jesús. El Espíritu Santo es el AMOR que ensambla al Padre y al Hijo y nos ensambla a nosotros al Padre y al Hijo en la interioridad de la Trinidad.

Este Espíritu no nos deja estar quietos y resignados, sino que nos lleva a vivir nuestra vida mirando a Dios y mirando a los hermanos. Nos lleva a perder el miedo a entregar nuestra vida por la causa de los demás.

Gonzalo Arnáiz Álvarez

Nuevo número de La Vidriera


Ya está disponible para su descarga el último número de la hoja informativa parroquial "La Vidriera". Puedes descargarlo haciendo click aquí.


viernes, 5 de mayo de 2017

Agenda


Las primeras comuniones serán los días:

14 y 21 de mayo a las 11  h

27 de mayo a las 18 h

28 de mayo a las 11 h

Aviso importante: Los viernes hay un cambio en el horario del despacho parroquial. A partir de ahora será de 17,30 a 18,30 horas (en vez de por las mañanas).

Con flores a María


Tradicionalmente hablamos del mes de mayo como el mes de las flores, el momento en el que la primavera se muestra en todo su esplendor. También mayo está dedicado especialmente a la Virgen María. Hay un ejercicio piadoso, el de las flores, que se sigue haciendo en muchos lugares. Se trata de ofrecer una flor ensalzando las virtudes de María, es una forma de “echarle flores”, es decir piropos, una manera cariñosa de mostrar el amor que sentimos por nuestra Madre, María.

Pero, paremos un momento y como María guardemos esta imagen meditándola en nuestro corazón. Regalar una flor es una forma de agradecer lo que alguien nos ha enseñado, por eso, antes de ofrecer una flor a María pensemos en lo que ella nos enseña para nuestra vida creyente.

María nos enseña a escuchar, a estar atentos a la Palabra de Dios y a las necesidades de los demás. Así nos lo muestra en la Anunciación donde escucha y acepta el anuncio del ángel y se pone en camino para ayudar a su prima Isabel.

María nos enseña a alentar, a animar, como ocurrió en la boda de Caná cuando anima a Jesús a hacer su primer milagro, aunque Él decía que aún no había llegado su hora María insiste y al final todo se convierte en fiesta.

María nos enseña a permanecer, a comprometernos, sigue a su Hijo hasta la cruz. Allí también está la Madre, no se aparta de las dificultades, acepta el dolor y lo convierte en amor.

María nos enseña a confiar, a creer sin necesitar pruebas, a fiarse de los renglones torcidos que usa Dios para hacerse presente en nuestras vidas.

Por eso cuando en este mes de mayo llevemos flores a María digámosla:

María, enséñanos a ofrecerte las verdaderas flores de la fe, que encontramos caminando junto a ti en el sendero de la vida. Ayúdanos a vivir la alegría de la Resurrección, de la Pascua florida, para que brote en nosotros una nueva primavera espiritual que nos convierta en verdaderos testigos de tu Hijo.



Evangelio del Domingo


Quien entre por mi se salvará

En aquel tiempo, dijo Jesús:
- «Os aseguro que el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ése es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el guarda, y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.»
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús:
- «Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y, salir, Y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estrago; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.»

Juan 10, 1-10


Nueva relación con Jesús

En las comunidades cristianas necesitamos vivir una experiencia nueva de Jesús reavivando nuestra relación con él. Ponerlo decididamente en el centro de nuestra vida. Pasar de un Jesús confesado de manera rutinaria a un Jesús acogido vitalmente. El evangelio de Juan hace algunas sugerencias importantes al hablar de la relación de las ovejas con su Pastor. Lo primero es “escuchar su voz” en toda su frescura y originalidad. No con fundirla con el respeto a las tradiciones ni con la novedad de las modas. No dejarnos distraer ni aturdir por otras voces extrañas que, aunque se escuchen en el interior de la Iglesia, no comunican su Buena Noticia. Es importante sentirnos llamados por Jesús “por nuestro nombre”. Dejarnos atraer por él personalmente. Descubrir poco a poco, y cada vez con más alegría, que nadie responde como él a nuestras preguntas más decisivas, nuestros anhelos más profundos y nuestras necesidades últimas. Es decisivo “seguir” a Jesús. La fe cristiana no consiste en creer cosas sobre Jesús, sino en creerle a él: vivir confiando en su persona. Inspirarnos en su estilo de vida para orientar nuestra propia existencia con lucidez y responsabilidad. Es vital caminar teniendo a Jesús “delante de nosotros”. No hacer el recorrido de nuestra vida en solitario. Experimentar en algún momento, aunque sea de manera torpe, que es posible vivir la vida desde su raíz: desde ese Dios que se nos ofrece en Jesús, más humano, más amigo, más cercano y salvador que todas nuestras teorías. Esta relación viva con Jesús no nace en nosotros de manera automática. Se va despertando en nuestro interior de forma frágil y humilde. Al comienzo, es casi solo un deseo. Por lo general, crece rodeada de dudas, interrogantes y resistencias. Pero, no sé cómo, llega un momento en el que el contacto con Jesús empieza a marcar decisivamente nuestra vida.

José Antonio Pagola

jueves, 4 de mayo de 2017

Nuevo número de La Vidriera


El nuevo número de la hoja informativa parroquial La Vidriera se repartirá en nuestra iglesia este domingo. Ya puedes descargarlo haciendo click aquí.

jueves, 6 de abril de 2017

Agenda de Semana Santa


Aquí tienes todos los horarios e informaciones sobre la celebración de la Semana Santa en nuestra Parroquia.










domingo, 2 de abril de 2017

Celebración penitencial


El próximo miércoles 5 de abril, a las 20 h, tendremos la celebración penitencial de Cuaresma en nuestra Parroquia.

Esperamos vuestra participación.

viernes, 31 de marzo de 2017

Nuevo número de La Vidriera


Este domingo se repartirá en la Parroquia un nuevo número de la hoja informativa parroquial La Vidriera, especial Semana Santa.

Ya puedes descargarlo haciendo click aquí.


jueves, 2 de marzo de 2017

Evangelio del domingo


Cuaresma: ayuno, limosna y oración

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
- "Cuando hagas limosna, no lo vayas pregonando, como hacen los hipócritas en los templos y por las calles, para ser vistos por los demás. Cuando tú des limosna, que no sepa tu mano izquierda, lo que hace la derecha".
"Y cuando reces, no hables mucho, como los charlatanes, que se figuran que cuanto más hablan, más van a ser escuchados. No seáis como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes de pedírselo".
"Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro. Tú, cuando ayunes, pon cara alegre, para que no noten los demás que ayunas, sino tu Padre que ve en el secreto del corazón".

Mt 6, 16-21.


Ayuna de…
… juzgar a otros, descubre a Dios que vive en ellos. 
… palabras hirientes, llénate de frases sanadoras.
… descontento, llénate de gratitud.
… enfados, llénate de paciencia.
… pesimismo, llénate de esperanza.
… preocupaciones, llénate de confianza en Dios.
… quejarte, llénate de aprecio por la maravilla que es la vida.
… presiones que no cesan, llénate de una oración que no cesa.
… amargura, llénate de perdón.
… darte importancia a ti mismo, llénate de compasión por los demás.
… ansiedad sobre tus cosas, comprométete en la propagación del amor que Dios nos tiene.
… desaliento, llénate del entusiasmo de la fe.
… pensamientos mundanos, llénate de las verdades que fundamentan el camino evangélico.
… todo lo que te separe de Dios, llénate de todo lo que a Él te acerque.
… de pan, llénate del pan de Cristo Jesús.

Acompaña a tu Dios alma mía


La piedad popular nos ha regalado el ejercicio del Vía Crucis, una forma de orar basada en la contemplación de catorce estaciones que nos ayudan a descubrir los misterios de la Pasión y Muerte de Jesús.

“Acompaña a tu Dios alma mía” es la primera frase de la estrofa de la primera estación del Vía Crucis. Si profundizamos en estas palabras descubrimos en ellas una invitación a que nuestra alma, y con ella todo nuestro ser, medite sobre las escenas que se nos muestran en este ejercicio piadoso, muchas de las cuales se siguen haciendo presentes en la actualidad en acontecimientos que suceden a los hombres y mujeres de hoy.

El Vía Crucis, el camino de la cruz, puede ser una buena ayuda para que vivamos la Cuaresma con verdadero sentido de conversión. Podemos fijarnos en la humildad de Jesús, que acepta la condena a muerte y carga con la cruz, es despojado de sus vestiduras y muere como un malhechor. También podemos fijarnos en tres personajes que podríamos haber sido cualquiera de nosotros: Las mujeres de Jerusalén, el Cirineo y la Verónica.

Las mujeres de Jerusalén sienten lástima de aquel hombre justo, que dentro de su sufrimiento les ofrece el consuelo que sólo puede dar aquel que piensa más en los demás que en sí mismo “No lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros hijos”

El Cirineo, Simón de Cirene, era un labrador al que alquilaron u obligaron a ayudar a Jesús a llevar la cruz. Sin duda es la imagen de aquellos que se encuentran situaciones en la vida en las que hay que arrimar el hombro, y lo que comienza como una obligación puede convertirse en un regalo. Seguro que el Cirineo encontró en Jesús una mirada limpia llena de agradecimiento.

La Verónica es el reflejo de aquellas mujeres que siempre se han mostrado dispuestas a mancharse por intentar aliviar el dolor de los demás. Según cuenta la tradición la imagen del rostro de Cristo quedó grabada en un pañuelo de la Verónica, seguro que esa imagen también quedó grabada para siempre en su mente y en su corazón.

Que esta Cuaresma sea el momento para que nuestra alma acompañe a su Dios que sigue sufriendo en cada ser humano condenado sin razón. Que aprendamos a llorar con los que lloran, a ayudar a los que lo necesitan y a estar siempre dispuestos a limpiar el rostro de cualquier ser humano, donde también se descubre el Rostro de Dios.


Agenda


Horario Misas: Diaria 19,30 h. Domingos 11,30 – 12,30 y 19 h.

Vía Crucis: Todos los viernes de cuaresma a las 19,00 h.

Nuevo número de La Vidriera


Este domingo podrás encontrar en la Parroquia un nuevo número de la hoja informativa parroquial La Vidriera. También puedes descargarlo desde aquí.


jueves, 9 de febrero de 2017

Proyecto Manos Unidas: Renovación Escuela Infantil


Durante este mes de febrero nuestra parroquia se une al Proyecto de Manos Unidas “Renovación de la escuela infantil” en la aldea de Shebo, en la región de Gambella en Etiopía, uno de los países del llamado Cuerno de África. La región de Gambella es una de las más abandonadas y atrasadas de Etiopía, tanto social como económicamente. Las infraestructuras y servicios sociales son muy pobres, afectando negativamente a la cobertura educativa y sanitaria, y por extensión a la calidad de vida de los habitantes de la zona. La Iglesia Católica lleva trabajando en Gambella desde el año 2000, que es relativamente poco si se compara con otras regiones del país. El Vicariato de Gambella ayuda a toda la población sin distinción y su trabajo se ha centrado en la educación, el apoyo a las mujeres y la agricultura.

Este proyecto se desarrolla en la aldea de Shebo que se encuentra a unos 800 km. al oeste de la capital, Addis Abeba. En la aldea viven 460 familias, y actualmente cuenta con dos colegios: una escuela infantil de la Iglesia Católica y una de primaria del gobierno. La escuela infantil de Shebo fue una de las primeras que se construyó en el vicariato, a la que acuden 160 alumnos, la mitad de los cuales son niñas. Sin embargo, la estructura ha sufrido serios daños a causa de la lluvia, las termitas y el tipo de terreno donde está construida. Se pide la colaboración de Manos Unidas para renovar y reparar las infraestructuras: techos, paredes, suelos, puertas y equipamiento tanto del bloque administrativo como de las aulas. El proyecto también incluye la reparación de la valla y subsanar la falta de agua en la escuela, por lo que se pretende conectar el sistema de agua de la misión con el del edificio de preescolar y la instalación de un tanque de agua de fibra de vidrio además de los correspondientes grifos para los niños. El socio local (la parroquia de Shebo) colaborará con un 7,5% del proyecto, y los beneficiarios aportarán toda el agua necesaria para los trabajos de reparación y se encargarán de descargar los materiales de construcción en el lugar del proyecto, así como la limpieza del mismo. El proyecto beneficiará directamente a 160 niños al año.

En nuestra parroquia, a lo largo del todo el mes, los grupos de niños y jóvenes van a llevar a cabo distintas acciones con el fin de recaudar fondos para este proyecto. El día 12, después de la misa de 11,30 h, se celebrará la tradicional Feria Solidaria, a la que os animamos a participar y durante la cual tendrá lugar el sorteo de la Cesta de Navidad generosamente donada para este tema.





PROYECTO MANOS UNIDAS
RENOVACION DE ESCUELA INFANTIL
Importe total: 19.877 €
Al frente del proyecto: Parroquia Católica de Shebo
Beneficiarios: Directos 160 niños, indirectos 978 personas

Agenda


Horario Misas:
Diaria 19,30 h
Domingos 11,30 – 12,30 y 19 h

Feria Solidaria Manos Unidas: Domingo 12 de febrero, después de la misa de 11,30 h

sábado, 4 de febrero de 2017

Evangelio del Domingo


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
- Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?
No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.
Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.
Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.
Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo.
                                                                             
Mt 5, 13-16


REFLEXIÓN

Jesús da a conocer con dos imágenes lo que piensa y espera de sus seguidores. 
“Vosotros sois la sal de la tierra”. Las gentes sencillas de Galilea captan espontáneamente el lenguaje de Jesús. Todo el mundo sabe que la sal sirve, sobre todo, para dar sabor a la comida y para preservar los alimentos de la corrupción. Del mismo modo, los discípulos de Jesús han de contribuir a que las gentes saboreen la vida sin caer en la corrupción.
“Vosotros sois la luz del mundo”. Sin la luz del sol, el mundo se queda a oscuras y no podemos orientarnos ni disfrutar de la vida en medio de las tinieblas. Los discípulos de Jesús pueden aportar la luz que necesitamos para orientarnos, ahondar en el sentido último de la existencia y caminar con esperanza.
Las dos metáforas coinciden en algo muy importante. Si permanece aislada en un recipiente, la sal no sirve para nada. Sólo cuando entra en contacto con los alimentos y se disuelve con la comida, puede dar sabor a lo que comemos. Lo mismo sucede con la luz. Si permanece encerrada y oculta, no puede alumbrar a nadie. Sólo cuando está en medio de las tinieblas puede iluminar y orientar. Una Iglesia aislada del mundo no puede ser ni sal ni luz.
El Papa Francisco ha visto que la Iglesia vive hoy encerrada en sí misma, paralizada por los miedos, y demasiado alejada de los problemas y sufrimientos como para dar sabor a la vida moderna y para ofrecerle la luz genuina del Evangelio. Su reacción ha sido inmediata: “Hemos de salir hacia las periferias”. El Papa insiste una y otra vez: “Prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrase a las propias seguridades. No quiero una Iglesia preocupada por ser el centro y que termina clausurada en una maraña de obsesiones y procedimientos”. Su llamada está dirigida a todos los cristianos: “No podemos quedarnos tranquilos en espera pasiva en nuestros templos”. “El Evangelio nos invita siempre a correr el riesgo del encuentro con el rostro del otro”. El Papa quiere introducir en la Iglesia lo que él llama “la cultura del encuentro”. Está convencido de que “lo que necesita hoy la iglesia es capacidad de curar heridas y dar calor a los corazones”.

José Antonio Pagola

viernes, 3 de febrero de 2017

Nuevo número de La Vidriera


Ya puedes descargar, haciendo click aquí, el nuevo número de La Vidriera, la hoja informativa parroquial.


miércoles, 1 de febrero de 2017

Amigos de Jesús por un barrio limpio


Ha sido una actividad enfocada a crecer en grupo. Pensada desde el "nosotros podemos" supiéramos ser parte activa de un proyecto en el que la observación la escucha, el respeto, y el trabajo en equipo eran las claves para favorecer que cada niño incorpore la idea del "yo puedo" y por tanto ser el cambio que queríamos ver en nuestro barrio.

Hemos tenido en cuenta estas pautas. SIENTO IMAGINO ACTÚO EVALÚO Y ESCUCHO.  Dimos una vuelta por el barrio y vinos las necesidades las pusimos en común y trabajamos la manera de poderlo hacer mejor. Para ello sacaron la idea de colocar carteles para  mantener limpios los parques. Sin papeles ni excrementos de animales. También vieron que había pocas papeleras, por lo que decidieron colocar alguna.






sábado, 7 de enero de 2017

Evangelio del Domingo


Éste es mi Hijo, el Amado

En aquel tiempo, fue Jesús de Galilea al Jordán y se presentó a Juan para que lo bautizara.
Pero Juan intentaba disuadirlo, diciéndole:
- «Soy yo el que necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí?»
Jesús le contestó:
- «Déjalo ahora. Está bien que cumplamos así todo lo que Dios quiere»
Entonces Juan se lo permitió. Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrió el cielo y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él. Y vino una voz del cielo que decía:
- «Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto.»

Mt 3, 13-17

                                              

Antes de narrar su actividad profética, los evangelistas nos hablan de una experiencia que va a transformar radicalmente la vida de Jesús. Después de ser bautizado por Juan, Jesús se siente el Hijo querido de Dios, habitado plenamente por su Espíritu. Alentado por ese Espíritu, Jesús se pone en marcha para anunciar a todos, con su vida y su mensaje, la Buena Noticia de un Dios amigo y salvador del ser humano.

No es extraño que, al invitarnos a vivir en los próximos años “una nueva etapa evangelizadora”, el Papa nos recuerde que la Iglesia necesita más que nunca “evangelizadores con Espíritu”. Sabe muy bien que solo el Espíritu de Jesús nos puede infundir fuerza para poner en marcha la conversión radical que necesita la Iglesia. ¿Por qué caminos? Esta renovación de la Iglesia solo puede nacer de la novedad del Evangelio. El Papa quiere que la gente de hoy escuche el mismo mensaje que Jesús proclamaba por los caminos de Galilea, no otro diferente. Hemos de “volver a la fuente y recuperar la frescura original del Evangelio”. Solo de esta manera, “podremos romper esquemas aburridos en los que pretendemos encerrar a Jesucristo”.

El Papa está pensando en una renovación radical, “que no puede dejar las cosas como están; ya no sirve una simple administración”. Por eso, nos pide “abandonar el cómodo criterio pastoral del siempre se ha hecho así” e insiste una y otra vez: “Invito a todos a ser audaces y creativos en esta tarea de repensar los objetivos, las estructuras, el estilo y los métodos evangelizadores de las propias comunidades”.

Francisco busca una Iglesia en la que solo nos preocupe comunicar la Buena Noticia de Jesús al mundo actual. “Más que el temor a no equivocarnos, espero que nos mueva el temor a encerrarnos en las estructuras que nos dan una falsa contención, en las normas que nos vuelven jueces implacables, en las costumbres donde nos sentimos tranquilos, mientras afuera hay una multitud hambrienta y Jesús nos repite sin cansarse: Dadles vosotros de comer”.

El Papa quiere que construyamos “una Iglesia con las puertas abiertas”, pues la alegría del Evangelio es para todos y no se debe excluir a nadie. ¡Qué alegría poder escuchar de sus labios una visión de Iglesia que recupera el Espíritu más genuino de Jesús rompiendo actitudes muy arraigadas durante siglos! “A menudo nos comportamos como controladores de la gracia y no como facilitadores. Pero la Iglesia no es una aduana, es la casa del Padre donde hay lugar para cada uno con su vida a cuestas”.


José Antonio Pagola

jueves, 5 de enero de 2017

Carta de los Reyes Magos a los niños de todas las épocas


Queridos niños de todas las épocas:

Quizás os extrañe que seamos nosotros, Melchor, Gaspar y Baltasar quienes os escriban, pero ya iba siendo hora de que recibieseis contestación a las innumerables cartas que cada año nos enviáis, pues os tenemos que agradecer que sigáis creyendo en nosotros y en todo lo que los Reyes Magos significan.

Cuando decimos niños de todas las épocas nos referimos tanto a los niños que habitaron en otros siglos como a los que actualmente su corazón se sigue acelerando cada vez que llegan estas fechas y nos da igual que esos niños tengan un año, quince, treinta, cincuenta, sesenta y cinco, ochenta o incluso cien, pues lo que verdaderamente importa es el espíritu interior y ese no entiende de edades.

Ya conocéis nuestra historia, somos tres magos, tres astrólogos, tres estudiosos que se atreven a mirar el cielo y por eso descubrimos una estrella que nos llevó hasta el Niño Dios. Ya sabéis que cuando se ve una estrella fugaz hay que pedir un deseo y nosotros al ver la estrella de Belén también lo pedimos, ¿sabéis cuál fue?, os lo podemos contar porque se cumplió. Nuestro deseo fue que viésemos lo más grande que hay en el mundo. Seguimos a la estrella, nos pusimos en camino, dejando todo lo que teníamos entre manos, pues las oportunidades hay que aprovecharlas. Y la estrella nos fue guiando por el desierto, por llanuras y montañas hasta llegar a Belén, un pequeño pueblo de Judea.

En aquel pueblo, habitado por gente sencilla y humilde encontramos a unos padres con un recién nacido que era el Hijo de Dios, un pequeñín en el que se recoge el amor que Dios nos tiene, el Emmanuel (Dios con nosotros), Jesús (Dios salva).

Para descubrir la verdadera grandeza hay que mirar con los ojos de la fe, para darse cuenta de todos los pequeños regalos que da la vida de cada día. Queremos aprovechar esta carta para deciros que ya sabemos que habéis sido buenos, que os habéis portado bien, pero que sois como sois, con fallos, con debilidades, y aún así también os quiere Dios. Todos los años os traemos lo que pedís, e incluso algo más, pero nos gustaría que os deis cuenta de una vez que los mejores regalos no son los que vienen envueltos en papel, sino los que tienen como envoltorio carne y hueso, es decir, las personas. Esas personas a las que nos gusta tener cerca y que si tenemos lejos las echamos de menos, esas personas que nos llaman o nos escriben, con las que compartimos chistes, chascarrillos, inquietudes y amarguras.

Que mirar en estos días y siempre al Niño Jesús nos recuerde que cada persona es un regalo, que no se te olvide disfrutarlo.

Un abrazo muy fuerte. Melchor, Gaspar y Baltasar


Nuevo número de La Vidriera


El nuevo número de la hoja informativa parroquial La Vidriera, correspondiente a enero, se repartirá este fin de semana en la Parroquia, y ya se puede descargar haciendo click aquí.


domingo, 25 de diciembre de 2016

jueves, 8 de diciembre de 2016

Agenda de Adviento y Navidad


-Inmaculada Concepción. 8 de diciembre. Misas como domingo: 11,30; 12,30 y 19 h.

-Festival de Navidad. Sábado 17 a las 17,00 h.

-Celebración Penitencial. Lunes 19, a las 20,00 h.

-Nochebuena (sábado). No hay misa de 19,30 h. La Misa del Gallo es a las 12 de la noche

-Navidad. No hay misa a las 11,30 h., sólo las misas de 12,30 y 19 h.

-31 de diciembre (sábado). Horario normal de misas: 19,30 h.

-Año Nuevo. 1 de enero. No hay misa de 11,30. Las misas son a las 12,30 y 19 h.

-Epifanía del Señor. 6 de enero. Horario de misas: 11,30, 12,30 y 19 h

sábado, 3 de diciembre de 2016

Y tú ¿también sueñas caminos? (Reflexión para Adviento)


Este título podría haber servido como lema publicitario de un anuncio de coches, quizás de un todoterreno al que no hay camino que se le resista. Pero aquí no vamos a anunciar coches sino que vamos a reflexionar sobre el Adviento, la fe y la vida y lo vamos a hacer de la mano de María, que siempre nos acompaña.

Dice la canción que la Virgen sueña caminos, está a la espera, al Virgen sabe que el niño está muy cerca. Una mujer, cuando está embarazada siente a la criatura en su seno, es como si sus ojos se volvieran hacia su interior. La fe es también una mirada al interior que llega a descubrir que Dios habita en nosotros y al mismo tiempo tener la certeza de que el Niño, el Dios que se hace presente en los pobres y en los humildes está muy cerca.

La canción que nos sirve de guía también nos dice que “de Nazaret a Belén hay una senda, por ella van los que creen en las promesas”. Hoy hay muchas sendas, muchas rutas que se basan en las promesas, a veces en promesas falsas. Son muchos los inmigrantes que salen de su tierra perseguidos como Jesús José y María cuando tuvieron que hacer el camino de vuelta de Belén a Nazaret. A los inmigrantes actuales, a todos los que están lejos de su hogar por diferentes motivos les tenemos que acompañar, comprender y acoger, pues en ellos también se hace presente el Mensajero que anuncia la paz para todos los pueblos.

El camino es un símbolo del Adviento, Juan el Bautista nos invita a preparar el camino al Señor, allanando el recorrido. Dios nos invita a prestar nuestra manos apara acoger, abrazar y acompañar, pues sólo así seremos los que sueñan y esperan la buena nueva, los que abren las puertas al Niño, que está muy cerca.

Vivamos el Adviento poniéndonos en camino de la mano de María, la mujer humilde y servicial que esperó, se fió de Dios y estuvo siempre atenta a las necesidades de los demás y hagámoslo con sencillez y apertura de miras, soñando nuevos caminos de amor que lleven hasta Dios.

Evangelio del Domingo


Él os bautizará con Espíritu y fuego

Por aquel tiempo, Juan Bautista se presentó en el desierto de Judea, predicando:
«Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos.»
Éste es el que anunció el profeta Isaías, diciendo:
“Una voz grita en el desierto:
"Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos."”
Juan llevaba un vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre.
Y acudía a él toda la gente de Jerusalén, de Judea y del valle del Jordán; confesaban sus pecados; y él los bautizaba en el Jordán.
Al ver que muchos fariseos y saduceos venían a que los bautizara, les dijo:
« ¡Camada de víboras!, ¿quién os ha enseñado a escapar del castigo inminente?
Dad el fruto que pide la conversión.
Y no os hagáis ilusiones, pensando: "Abrahán es nuestro padre", pues os digo que Dios es capaz de sacar hijos de Abrahán de estas piedras.
Ya toca el hacha la base de los árboles, y el árbol que no da buen fruto será talado y echado al fuego.
Yo os bautizo con agua para que os convirtáis; pero el que viene detrás de mí puede más que yo, y no merezco ni llevarle las sandalias.
Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego.
Él tiene el bieldo en la mano: aventará su parva, reunirá su trigo en el granero y quemará la paja en una hoguera que no se apaga.»

Mt 3, 1 12

Por los años 27 o 28 apareció en el desierto del Jordán un profeta original e independiente que provocó un fuerte impacto en el pueblo judío: las primeras generaciones cristianas lo vieron siempre como el hombre que preparó el camino a Jesús.

Todo su mensaje se puede concentrar en un grito: “Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos”. Después de veinte siglos, el Papa Francisco nos está gritando el mismo mensaje a los cristianos: Abrid caminos a Dios, volved a Jesús, acoged el Evangelio.

El papa Francisco nos está indicando todos los días los cambios de actitudes que necesitamos.

•Poner a Jesús en el centro de la Iglesia: “una Iglesia que no lleva a Jesús es una Iglesia muerta”.
•No vivir en una Iglesia cerrada y autorreferencial: “una Iglesia que se encierra en el pasado, traiciona su propia identidad”.
•Actuar siempre movidos por la misericordia de Dios hacia todos sus hijos: no cultivar “un cristianismo restauracionista y legalista que lo quiere todo claro y seguro, y no halla nada”. “Buscar una Iglesia pobre y de los pobres”.
•Anclar nuestra vida en la esperanza, no “en nuestras reglas, nuestros comportamientos eclesiásticos, nuestros clericalismos”.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Nuevo número de La Vidriera


Este domingo se repartirá en la Parroquia un nuevo número de La Vidriera. Ya puedes descargarlo haciendo click aquí.


lunes, 10 de octubre de 2016

Calendario de servicios


Ya está disponible el calendario de servicios de la Parroquia para este curso 2016-17.
Puedes consultarlo en este enlace, o desde el menú del margen izquierdo (Todos los horarios y servicios).

Os recordamos también que, una vez pasado el periodo de verano, el horario del despacho parroquial es lunes y viernes de 13 a 14 h.



sábado, 11 de junio de 2016

Agenda


•Durante los domingos de los meses de julio, agosto y septiembre, se suprime la Misa de las 19,00 h.

•El domingo 19 de junio vamos a celebrar un encuentro festivo en la parroquia. Solo hay una misa por la mañana, que será a las 12,00 h. Después, en los jardines junto a nuestro templo, tendremos una comida compartida. Cada uno puede aportar lo que quiera y así compartirlo con el resto de personas que formamos parte de la Comunidad Parroquial de San José Obrero. Os animamos a participar.

Evangelio del Domingo


Tu fe te ha salvado, vete en paz

En aquel tiempo, un fariseo rogaba a Jesús que fuera a comer con él y, entrando en casa del fariseo, se recostó a la mesa. En esto, una mujer que había en la ciudad, una pecadora, al enterarse de que estaba comiendo en casa del fariseo, vino trayendo un frasco de alabastro lleno de perfume, y, colocándose detrás junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con las lágrimas, se los enjugaba con los cabellos de su cabeza, los cubría de besos y se los ungía con el perfume. Al ver esto, el fariseo que lo había invitado se dijo: -«Si este fuera profeta, sabría quién y qué clase de mujer es la que lo está tocando, pues es una pecadora». Jesús respondió y le dijo: -«Simón, tengo algo que decirte». Él contestó: -«Dímelo, maestro». Jesús le dijo: -«Un prestamista tenía dos deudores; uno le debía quinientos denarios y el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, los perdonó a los dos. ¿Cuál de ellos le mostrará más amor?» Respondió Simón y dijo: -«Supongo que aquel a quien le perdonó más». Le dijo Jesús: -«Has juzgado rectamente». Y, volviéndose a la mujer, dijo a Simón: -« ¿Ves a esta mujer? He entrado en tu casa y no me has dado agua para los pies; ella, en cambio, me ha regado los pies con sus lágrimas y me los ha enjugado con sus cabellos. Tú no me diste el beso de paz; ella, en cambio, desde que entré, no ha dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con ungüento; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por eso te digo: sus muchos pecados han quedado perdonados, porque ha amado mucho, pero al que poco se le perdona, ama poco». Y a ella le dijo: -«Han quedado perdonados tus pecados». Los demás convidados empezaron a decir entre ellos: -« ¿Quién es este, que hasta perdona pecados?» Pero él dijo a la mujer: -«Tu fe te ha salvado, vete en paz». Después de esto iba él caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, proclamando y anunciando la Buena Noticia del Reino de Dios, acompañado por los Doce, y por algunas mujeres, que habían sido curadas de espíritus malos y enfermedades: María la Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, un administrador de Herodes; Susana y otras muchas que le servían con sus bienes.

Lc 7, 36-8,3

Reflexión

Los evangelios que cuentan historias de personas, como el de este domingo, nos dejan asombrados. ¿Qué decir de este evangelio si ya lo dice todo? Solo nos queda guardar en el corazón la historia que cuenta. Es una historia que nos incomoda y a la vez nos asombra, que nos escandaliza y a la vez nos hace confesar: “¡Verdaderamente Jesús es el Señor!”. Podríamos decir que esta historia es a la vez tan humana y tan alejada de las actitudes humanas… 
Hoy podríamos pensar en personas que conocemos, rostros concretos como los del Evangelio: la prostituta a la que todo el mundo apunta con el dedo; los drogatas del barrio a los que la gente califica como “perdidos”; el niño que está solo en el patio del colegio, porque nadie juega con él; la vecina del tercero que empina el codo demasiado a menudo…
Pero también podríamos recordar a los que ponen calificativos a la gente: los que no dudan de llamar “moros” despectivamente a sus vecinos musulmanes; los que juzgan, los que apuntan a la gente, los que desprecian a los demás por su condición social, personal o sexual.
Todos estamos alguna vez en uno de estos colectivos de personas. Por eso lo mejor que podemos hacer es guardar en el corazón este evangelio y sacarlo cuando sea  necesario.

viernes, 10 de junio de 2016

Nuevo número de La Vidriera


Ya está disponible para su descarga el nuevo número de La Vidriera, correspondiente a junio.

Descarga La Vidriera


viernes, 20 de mayo de 2016

Orar con el Icono de la Trinidad de la Misericordia


Contempla en el icono a las tres personas que abandonan su propio círculo en su volverse hacia la humanidad doliente. Salen de sí mismas para cooperar conjuntamente en su amor a la humanidad y crear así una unidad de misericordia. Es una invitación a construir la Comunidad cada día, a ser referencia de comunión para nuestro mundo, a ser profecía que hace visible unas relaciones basadas en el amor, el perdón, la estima, el diálogo…

Como en el Icono de la Trinidad, nuestro mundo está clamando, gritando. En él existen situaciones límite en las que el Reino está en juego. Tenemos que vivir alerta con los ojos puestos en el Señor y en la realidad del mundo. No nos podemos paralizar por el miedo, el dolor o la desesperanza, tenemos que activar en nosotros la entrega de la vida. Nuestro reto, al igual que en este icono debe ser sostener, servir y alentar a nuestro mundo, en especial a esta humanidad sufriente, a los Pobres, enfermos, oprimidos... 



En el Icono contemplamos a la Trinidad que recibe en su centro a la humanidad doliente, herida, medio muerta. Alrededor de la humanidad, envolviéndola, como abrazando al ser humano, están tres círculos inclinados unos hacia otro, con las tres personas de la Trinidad: El Padre, El Hijo y El Espíritu.

El Padre: La más grande de las tres personas, pone las manos bajo los brazos de la creatura humana para sostenerla. Pone toda su fuerza para ayudar al ser humano a alzarse. Besa a la humanidad como Padre misericordioso.

El Hijo: Al otro lado del ser humano, El Hijo, que se inclina sobre él y le sirve, en un gesto que recuerda el lavatorio de los pies. Las llagas nos muestran que es el Resucitado. Por la Resurrección sabemos que Dios está de parte de los pobres y excluidos.

El Espíritu: Alienta y fortalece el actuar conjunto del Padre y el Hijo, y a la humanidad sufriente. Es expresión del Amor. En forma de fuego y paloma está a punto de entrar en el corazón del ser humano para resucitarlo, darle Vida.

Siéntete parte de este mundo en brazos de la Trinidad, que te sostiene y alivia, que te alienta y fortalece.

Te adoro, Trinidad Santísima, un solo Dios en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo y te doy gracias por todos las mercedes que he recibido de tu bondad. Te entrego mi corazón y cuanto me pertenece, para cumplir por siempre tu santa voluntad. Amén

(Santa Luisa de Manillac)

sábado, 7 de mayo de 2016

La Ascensión del Señor


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Así está escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se proclamará la conversión para el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto. Mirad, yo voy a enviar sobre vosotros la promesa de mi Padre; vosotros, por vuestra parte, quedaos en la ciudad hasta que os revistáis de la fuerza que viene de lo alto». Y los sacó hasta cerca de Betania y, levantando sus manos, los bendijo. Y mientras los bendecía, se separó de ellos, y fue llevado hacia el cielo. Ellos se postraron ante él y se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios. 

Lc 24,46-53


jueves, 5 de mayo de 2016

Agenda


- Rezo del Rosario, a las 19,00 h, antes de Misa

- Comuniones: los días 8, 15 y 22 de mayo, a las 11,00 h. El día 21 de mayo a las 18,00 h

- Novena del Sagrado Corazón: del 25 de mayo al 3 de junio, a las 19,30 h.

- Confirmaciones, el día 4 de junio, a las 19,30 h.

San José y la luz


La luz tiene un poderoso poder de atracción. Hoy ya no hay lumbres en las casas como antes. Uno se podía pasar horas mirando al fuego, y mientras lo hacía, encontraba la luz para su vida. Hoy solo miramos la televisión y hemos perdido esa capacidad para buscar la luz por nosotros mismos.

Nuestra vida está en conflicto constante. Cuando nos pasa algo nos parece que solo nos pasa a nosotros. Las discusiones, los problemas en el trabajo, los desencuentros en el matrimonio, los conflictos sociales…

No hay nada nuevo bajo el sol. El libro de los Hechos nos habla de un conflicto que tuvieron los primeros cristianos y los apóstoles. Hoy nos puede parecer que discutían por una tontería. Pero para ellos era algo muy importante. El problema era que muchos nuevos cristianos no eran judíos, sino que venían del ámbito pagano. Ni conocían, ni querían guardar las leyes y costumbres del judaísmo Los apóstoles eran judíos y seguían las costumbres judías. Así que llegó el conflicto. Lo resolvieron hablando en el primer concilio de la Iglesia, el de Jerusalén. El Libro de los hechos, nos dice que dieron con la solución entre todos, pero abrieron sus mentes a la luz del Espíritu Santo.

El conflicto más grande que tuvo san José acabaría con los nervios de cualquier persona de hoy. Cuando se enteró que su mujer estaba encinta y él no era el padre, encontró la luz en los sueños. Y se fió de lo que había descubierto.

Nosotros también necesitamos luz. Estamos tan encerrados en nuestra propia carne, que somos incapaces de buscar luz fuera de nosotros. El poder de la oración, de la vida interior es el descubrimiento de la luz que guía nuestros pasos. El que tiene ese poder descubre las banalidades por las que discutimos, los egoísmos que sostienen nuestros planteamientos. Un mundo tan frenético como el nuestro no deja espacio para encontrar la luz. Por eso estamos perdidos en mil oscuridades. Por eso somos tan infelices.


Nuevo número de La Vidriera


El número 83 de la hoja parroquial La Vidriera, que se repartirá este domingo en la Parroquia, ya puede descargarse haciendo click aquí.


lunes, 25 de abril de 2016

Agenda


28, 29 y 30 de abril, a las 7,30, Triduo a San José Obrero. El día 29, después de la misa, tendrá lugar la Ofrenda Floral. Cáritas nos pide su ayuda, ofreciendo litros de aceite.

1 de Mayo, fiesta de nuestro Patrón. La Eucaristía es únicamente a las 11,30. Por la tarde, a las 6,30 se abrirá la iglesia para todo el que desee visitar a nuestro patrón.


Donación de sangre


En el año 2015, el papá Francisco, después del rezo del Ángelus, se dirigió a los Donantes de Sangre definiéndoles como “millones de personas que contribuyen, en modo silencioso, a ayudar a los hermanos en dificultad”.

En estas fiestas de nuestro patrón la Cofradía de San José Obrero nos hace un llamamiento a unirnos a estos millones de personas. Nos invitan a donar un poquito de nuestra sangre en este Año de la Misericordia. Quien desee hacerlo puede acercarse al autobús de donantes que el día 29, de 5 a 9, estará en C/ Nuestra Sra. de Sonsoles (junto a la Taberna del Viajero).

No debemos olvidar llevar el DNI.

miércoles, 6 de abril de 2016

La alegría del encuentro. Descubrir al Resucitado


¿Quién no ha experimentado alguna vez la alegría de un reencuentro? Cuando hace mucho tiempo que no ves a un amigo que vive lejos, o te encuentras por la calle con esa persona que significó tanto para ti durante algún momento pasado de tu vida, sientes una experiencia muy agradable que te deja durante un tiempo un grato recuerdo y una sonrisa de oreja a oreja.

¿Y qué pasaría si de pronto nos encontrásemos con una persona que ya no está entre nosotros porque ha muerto?, ¿Cuál sería nuestra reacción? Quizás sentiríamos miedo o no nos lo acabaríamos de creer, ¡quién sabe!, pero seguro que después de que nuestros sentidos humanos reaccionaran y la razón llegase a entender que la resurrección es posible, sin duda que la alegría que experimentásemos sería infinita.

Pues Jesús resucitó, ya se lo había anunciado a sus apóstoles pero éstos estaban “asustados y con las puertas cerradas por miedo a los judíos”. En esos momentos de angustia, de incertidumbre, de desaliento, las promesas se olvidan y sólo vienen a la mente los últimos momentos de tormento y agonía.

Tal y como nos narran los evangelios de Pascua, Jesús fue apareciéndose a diferentes personas tras la Resurrección. A María Magdalena, a Pedro, a los Apóstoles, a los Apóstoles cuando estaba Tomás, a los discípulos de Emaús,... Y en estas apariciones hay un elemento común, la alegría. La Magdalena y las mujeres corren a contárselo a los Apóstoles, éstos también se lo cuentan al incrédulo de Tomás, y los caminantes de Emaús sienten cómo les arde el corazón mientras van de camino, junto a aquel Peregrino desconocido.

Ser cristiano significa ser seguidor de Cristo y no tenemos que quedarnos en esa imagen de un hombre joven, demacrado por el sufrimiento, cuyo cuerpo pende de una Cruz. El verdadero cristiano descubre la alegría del Resucitado, de aquel que alienta a los suyos diciendo “paz a vosotros”, es decir, calma para los problemas, tranquilidad para llevar la vida. Un Jesús que se sigue haciendo el encontradizo entre los más sencillos y en los gestos más simples, ya que por algo quiso que se le recordara al partir el pan, que cada día ganamos con nuestro trabajo y compartimos con nuestra familia.


viernes, 1 de abril de 2016

Evangelio del domingo


¡Señor mío y Dios mío!

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discí­pulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
— «Paz a vosotros.»
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
— «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.»
Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:
— «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían:
— «Hemos visto al Señor.»
Pero él les contestó:
— «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.»
A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo:
— «Paz a vosotros.»
Luego dijo a Tomás:
—«Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.»
Contestó Tomás:
— «¡Señor mío y Dios mío!»
Jesús le dijo:
— «¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin ha­ber visto.»
Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Éstos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.


Jn 20, 19-31


Fuera y dentro        

Este segundo domingo de Pascua, el Evangelio, nos habla de la situación general de los discípulos. La segunda parte, nos habla de uno en particular: Tomás.

Sobre los discípulos en general, se nos describe la situación extrema en que vivían después de la muerte de su maestro: con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Llegó Jesús, les dio su paz y su Espíritu y les ordenó salir a anunciar el Evangelio. También en nuestras comunidades muchas veces cerramos puertas por causas diversas. El Resucitado nos invita a salir al encuentro del hermano que está dentro de la parroquia, pero también del que está fuera. Hagamos una parroquia de puertas abiertas.

El discípulo Tomás, no había visto a Jesús, porque estaba fuera. La comunidad puede ser un lugar de encuentro con el Señor. A veces, cuando estamos fuera, en el mundo, ese encuentro no se produce, por mil causas. Tomás se había hecho un escéptico. Sólo cuando vuelve es cuando reconoce a Jesús en sus cicatrices y confiesa su fe: “Señor mío y Dios mío”. A Jesús le podemos encontrar en cualquier lugar. Tenemos que estar en el mundo y a la vez, debemos nutrirnos de la comunidad. No se trata de elegir en un sitio o en otro. Hay que estar en los dos sitios: fuera y dentro. Solo así podremos confesar con Tomás: “Señor mío y Dios mío”.

Nuevo número de La Vidriera


Ya puedes descargarte el nuevo número de la hoja informativa parroquial La Vidriera, haciendo click aquí.


domingo, 27 de marzo de 2016

sábado, 26 de marzo de 2016

Retiro (Viernes Santo)


La reflexión del retiro del Viernes Santo ha girado en torno a "Jesús misericordioso en la Cruz".




Imágenes del Jueves Santo