viernes, 8 de febrero de 2019

Campaña de Manos Unidas


Febrero es el mes de la Campaña contra el hambre en el mundo que organiza la ONG de la Iglesia “MANOS UNIDAS”. El lema de la campaña de este año es:

CREEMOS EN LA IGUALDAD Y LA DIGNIDAD DE LAS PERSONAS


En nuestra parroquia siempre deseamos que todos sepamos compartir y todos seamos solidarios. Para ello empezamos siempre trabajando con los mas pequeños, los niños. Como ejemplo, este año los niños de catequesis de comunión van a vender unas pulseras. Si os las ofrecen, podéis comprársela. También podréis hacerlo en la Feria Solidaria que un año mas tendrá lugar en el salón parroquial, donde estarán los grupos de Junior con su “pastelería solidaria”, su “bar solidario”, sus “pequeñas tiendas” también solidarias… y muchas sorpresas. Os animamos a venir a pasar una mañana solidaria.

Este año nuestra parroquia ha elegido ayudar en la financiación de un proyecto de desarrollo que se va a llevar a cabo en un hospital en el pequeño pueblo de Nagepalli, una zona muy pobre de la India. El proyecto consiste en la compra, instalación y puesta en marcha de un aparato de Rayos X. Este aparato se instalará en un pequeño hospital rural que atiende a 14.000 habitantes de la zona, y que está regentado por las religiosas de Assisi-María Inmaculada. La compra de este aparato de Rayos X cuesta 7.662 €. Todo lo que se recaude en las distintas actividades que se van a llevar a cabo en la parroquia se destinarán a este proyecto.

Os animamos a colaborar, y de antemano os damos las gracias. 


Agenda


-Domingo 10 de febrero, a la salida de misa de 11,30 h comenzará la Feria Solidaria de Manos Unidas. Como todos los años tendrá lugar en los salones parroquiales

-Sábado 23 de febrero, a las 16,30 h: Encuentro de los distintos grupos de las parroquias de Santiago Apóstol y San José Obrero, en el salón de actos de nuestra parroquia

Evangelio del Día


Llamamiento de los primeros discípulos

Un día estaba Jesús a orillas del lago de Genesaret, y la gente lo apretujaba para escuchar el mensaje de Dios. Entonces vio dos barcas que los pescadores habían dejado en la playa mientras lavaban las redes. Subió a una de las barcas, que pertenecía a Simón, y le pidió que la alejara un poco de la orilla. Luego se sentó, y enseñaba a la gente desde la barca.
 Cuando acabó de hablar, le dijo a Simón:
—Lleva la barca hacia aguas más profundas, y echen allí las redes para pescar.
—Maestro, hemos estado trabajando duro toda la noche y no hemos pescado nada —le contestó Simón—. Pero, como tú me lo mandas, echaré las redes.
Así lo hicieron, y recogieron una cantidad tan grande de peces que las redes se les rompían. Entonces llamaron por señas a sus compañeros de la otra barca para que los ayudaran. Ellos se acercaron y llenaron tanto las dos barcas que comenzaron a hundirse.
Al ver esto, Simón Pedro cayó de rodillas delante de Jesús y le dijo:
—¡Apártate de mí, Señor; soy un pecador!
 Es que él y todos sus compañeros estaban asombrados ante la pesca que habían hecho, como también lo estaban Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran socios de Simón.
—No temas; desde ahora serás pescador de hombres —le dijo Jesús a Simón.
Así que llevaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, siguieron a Jesús.

Lc 5, 1-11


Los Evangelios concuerdan al referir que la llamada de los Apóstoles marcó los primeros pasos del ministerio de Jesús, después del bautismo recibido del Bautista en las aguas del Jordán.
San Lucas, aunque sigue la misma tradición, tiene un relato más elaborado. Muestra el camino de fe de los primeros discípulos, precisando que la invitación al seguimiento les llega después de haber escuchado la primera predicación de Jesús y de haber asistido a los primeros signos prodigiosos realizados por él. En particular, la pesca milagrosa constituye el contexto inmediato y brinda el símbolo de la misión de pescadores de hombres, encomendada a ellos. El destino de estos “llamados”, de ahora en adelante, estará íntimamente unido al de Jesús. El apóstol es un enviado, pero, ante todo, es un “experto” de Jesús.
La aventura de los Apóstoles comienza así, como un encuentro de personas que se abren recíprocamente. Para los discípulos comienza un conocimiento directo del Maestro. Ven dónde vive y empiezan a conocerlo. En efecto, no deberán ser anunciadores de una idea, sino testigos de una persona. Antes de ser enviados a evangelizar, deberán “estar” con Jesús, entablando con él una relación personal. Sobre esta base, la evangelización no será más que un anuncio de lo que se ha experimentado y una invitación a entrar en el misterio de la comunión con Cristo

Benedicto XVI

Nuevo número de La Vidriera


El nuevo número de La Vidriera se repartirá este domingo en la Parroquia. Y lo puedes descargar en pdf haciendo click aquí.


viernes, 25 de enero de 2019

Evangelio del Domingo


HOY SE CUMPLE ESTA ESCRITURA QUE ACABÁIS DE OÍR

En aquel tiempo, Jesús volvió a Galilea con la fuerza del Espíritu; y su fama se extendió por toda la comarca. Enseñaba en las sinagogas y todos lo alababan.

Fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura. Le entregaron el libro del profeta Isaías y, desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito:

“El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos la vista. Para dar libertad a los oprimidos; para anunciar el año de gracia del Señor.”

Y, enrollando el libro, lo devolvió al que le ayudaba y se sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él. Y él se puso a decirles:

«Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír»

Lc 4, 14-21.


Lucas quiere dejar muy claro a sus lectores cuál es la pasión que impulsa al Profeta de Galilea y cuál es la meta de toda su actuación. Los cristianos han de saber en qué dirección empuja a Jesús el Espíritu de Dios, pues seguirlo es precisamente caminar en su misma dirección.

Lucas describe con todo detalle lo que hace Jesús en la sinagoga de su pueblo: se pone de pie, recibe el libro sagrado, busca él mismo un pasaje de Isaías, lee el texto, cierra el libro, lo devuelve y se sienta. Todos han de escuchar con atención las palabras escogidas por Jesús pues exponen la tarea a la que se siente enviado por Dios.

El texto no habla de organizar una religión más perfecta o de implantar un culto más digno, sino de comunicar liberación, esperanza, luz y gracia a los más pobres y desgraciados. Esto es lo que lee. «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido. Me ha enviado a anunciar la Buena Noticia a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos la vista. Para dar libertad a los oprimidos; para anunciar el año de gracia del Señor». Al terminar, les dice: «Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír»

El Espíritu de Dios está en Jesús enviándolo a los pobres, orientando toda su vida hacia los más necesitados, oprimidos y humillados. En esta dirección hemos de trabajar sus seguidores. Esta es la orientación que Dios, encarnado en Jesús, quiere imprimir a la historia humana. Los últimos han de ser los primeros en conocer esa vida más digna, liberada y dichosa que Dios quiere ya desde ahora para todos sus hijos e hijas.

No es posible vivir y anunciar a Jesucristo si no es desde la defensa de los últimos y la solidaridad con los excluidos. Si lo que hacemos y proclamamos desde la Iglesia de Jesús no es captado como algo bueno y liberador por los que más sufren, ¿qué evangelio estamos predicando? ¿A qué Jesús estamos siguiendo? ¿Qué espiritualidad estamos promoviendo? Dicho de manera clara: ¿qué impresión tenemos en la iglesia actual? ¿Estamos caminando en la misma dirección que Jesús?

José Antonio Pagola.

Una fe como para mover montañas


“Ya podría tener una fe como para mover montañas, si no tengo amor de nada me sirve” 
(De la segunda carta de San Pablo a los Corintios)

Estamos muy acostumbrados a escuchar el himno al amor, recogido en la segunda carta de San Pablo a los Corintios, especialmente en las bodas, desde luego que es un texto excepcional que encierra la esencia del ser cristiano, amar sobre todas las cosas.

Los últimos acontecimientos vividos en la provincia de Málaga, tras la caída a un pozo de un niño de dos años, es un hecho de vida que se convierte en parábola para dar al himno de San Pablo una visión actual. Un acontecimiento que toda España está viviendo como propio, como dice el ingeniero encargado de las obras del rescate “sentimos que Julen es como nuestro propio hijo”. Ese es el sentimiento que muestra cómo es la misericordia de Dios, quien nos cuida como sus hijos y quiere lo mejor para nosotros. Aún en las palabras de la abuela de Julen: “yo ya no creo en Dios” también se manifiesta la fe, pues el propio Cristo estando en la Cruz se sintió abandonado por el Padre.

Pero como decía Santa Teresa, “Dios escribe derecho con renglones torcidos” y por eso, en una circunstancia como la de este rescate, también resuenan las palabras del profeta Isaías “mis planes no son vuestros planes, mis caminos no son vuestros caminos”. Así ha sido. Parece que las dificultades han ido surgiendo a cada paso, pero también a cada paso ha brotado una nueva solución nacida de la colaboración. Una colaboración que se hace presente hasta en los lugares más angostos, los mineros han bajado al pozo de dos en dos, como Jesús envió a sus discípulos. Seguro que en esos corazones curtidos bajo la tierra también ardían, como los de los discípulos de Emaús, buscando siempre el encuentro.

Como en la parábola del Buen Pastor, son muchas las personas que han dejado sus ovejas, sus obligaciones, para acudir a la búsqueda del niño. No todos los días se abandonan unas obras en Madrid para mandar la máquina principal a una labor de salvamento. Y tampoco se pide permiso al ejército para estar a pie de pozo como voluntario de Protección Civil, este ha sido el caso de un legionario que ha experimentado lo que significa “pedid y se os dará”, cuando con un par de llamadas se encontró con más días libres para poder seguir en esta misión voluntaria hasta que acabe el rescate.

El pueblo malagueño de Totalán se ha convertido en un ejemplo de cómo eran las primeras comunidades cristianas. Como se nos narra en el libro de los Hechos de los Apóstoles “todo lo tenían en común”, las casas abiertas para quien las necesite y comida para todos. Se cumple así el encargo que hizo Jesús a los Apóstoles cuando vio la multitud que le seguía “dadles vosotros de comer”. Las mujeres del pueblo se han convertido en apóstoles que han recogido los panes y los peces, los callos, el caldo y los pollos para hacer croquetas; otros muchos voluntarios han ido llenado los maleteros de sus coches con agua y otros productos; y hasta el supermercado del pueblo ha hecho cuatrocientos bocadillos cada día, “todos comieron y sobró” hasta el punto que de esas sobras se han abastecido varios comedores sociales de la zona.

A todo esto lo llaman generosidad, disponibilidad, voluntariado, pero realmente es amor, como decía algún periodista “las máquinas han movido la tierra, pero el niño está moviendo conciencias”. Dios se sirve de muchos instrumentos, cada persona somos sus manos y cada circunstancia es una oportunidad para descubrir que Dios sigue hablando desde lo sencillo y de que el encuentro con Dios sigue teniendo como escenario una montaña y que se sigue manifestando en la grandiosa pequeñez de un niño.



Nuevo número de La Vidriera


Ya tenemos preparado un nuevo número de la hoja informativa parroquial La Vidriera, que se repartirá este fin de semana en nuestro templo parroquial.

La versión en pdf puedes descargártela ya haciendo click aquí.



martes, 25 de diciembre de 2018

¡Feliz Navidad!



"Brotará un renuevo del tronco de Jesé"
(Is. 11, 1)

sábado, 8 de diciembre de 2018

Evangelio del Domingo


Preparad el camino del Señor

En el año decimoquinto del imperio del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Felipe tretarca de Iturea y Traconítide, y Lisanio tetrarca de Abilene, bajo el sumo sacerdocio de Anás y Caifás, vino la palabra de Dios sobre Juan, hijo de Zacarías, en el desierto.
Y recorrió toda la comarca del Jordán, predicando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías:
«Voz del que grita en el desierto: 
Preparad el camino del Señor, 
allanad sus senderos; 
los valles serán rellenados, 
los montes y colinas serán rebajador; 
lo torcido será enderezado, 
lo escabroso será camino llano. 
Y toda carne verá la salvación de Dios»

Lucas 3, 1-6


Reflexión

Abrir una ruta al Señor, prepararle el camino, es la llamada de Isaías que se cumple en Juan Bautista y que debemos cumplir también nosotros. Abrir la puerta de mi casa para que el Señor pueda venir y habitar en mí. Invitar también a los demás, como hacía Juan Bautista, para que abran los ojos y el corazón a la salvación de Dios. 

Evangelizar no es coger desprevenida a una persona y endiñarle el evangelio como quien cuelga un monigote en la espalda. De nada sirve predicar impecablemente sida otra persona no quiere escuchar. Evangelizar no es nada más que preparar las cosas para que el encuentro entre Jesús y determinada persona se produzca en las mejores condiciones posibles, y retirarse discretamente cuando es el momento, y acompañar para que con el tiempo pase lo que tenga que pasar. El Adviento es el tiempo de los preparativos para el encuentro. Ojalá que cada uno de nosotros haga en este tiempo propicio los preparativos para volver a enamorarse del Señor.

No podemos tener seguridad de que Lucas acierta en la fecha y en las autoridades que tenían el poder político y religioso cuando Juan Bautista empezó a predicar su mensaje, como preparación para el comienzo de la vida pública de Jesús. El resumen de su discurso consiste en decirle a todo el mundo que el Señor se acerca y viene cuando se prepara el camino para ello. La preparación consiste en allanar dificultades, en igualar desigualdades. Cuando la vida se le hace más fácil a la gente, cuando se recortan las desigualdades, cuando se dignifica lo insignificante, es que Dios se acerca. Y Jesús se presenta en nuestra vida. 

J.A. Pagola

Agenda


-Los niños de Catequesis de Comunión celebran la Navidad el día 19 a las 6 de la tarde. Se recogerán productos de limpieza y/o higiene personal para Cáritas.

-Celebración Penitencial. Día 19, a las 8 de la tarde

-Taller de Navidad para niños. Día 22, a las 5 de la tarde en los salones

-Horario especial de misas:
DÍA 24 NOCHEBUENA. MISA DEL GALLO A LAS 12 DE LA NOCHE.
EL DÍA DE NAVIDAD NO HAY MISA A LAS 11,30
DÍA 1 de ENERO no hay misa de 11.30

Ordenación episcopal


El día 15 a las 11:00 horas tendrá lugar la ordenación de Monseñor Don José María Gil Tamayo como nuevo Obispo de Ávila en la S.A.I Catedral del Salvador.


Primer Consejo Parroquial Santiago-San José Obrero


En la tarde del jueves 29 de noviembre, tuvo lugar el primer encuentro entre el consejo parroquial de Santiago y el consejo parroquial de San José Obrero.

La mayoría de los miembros nos conocíamos porque la Parroquia de San José Obrero tiene sus orígenes en la Parroquia de Santiago y algunos han participado activamente en ambas parroquias.

Intercambiamos opiniones y experiencias y dimos a conocer los grupos integrantes de cada parroquia. En un ambiente relajado y familiar propusimos conocernos más a fondo, pero en la próxima ocasión, abriremos el encuentro a las 2 comunidades parroquiales.
Es un pequeño paso para una gran unidad.



Nuevo número de La Vidriera


El nuevo número de la hoja informativa parroquial de La Vidriera (104) se repartirá este domingo en nuestra Parroquia. Y ya se encuentra disponible en pdf haciendo click aquí.

 

sábado, 10 de noviembre de 2018

Ha echado todo lo que tenía para vivir


Evangelio

En aquel tiempo, Jesús, instruyendo al gentío, les decía:
«¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en las plazas, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas y aparentan hacer largas oraciones. Esos recibirán una condenación más rigurosa».

Estando Jesús sentado enfrente del tesoro del templo, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban mucho; se acercó una viuda pobre y echó dos monedillas, es decir, un cuadrante.

Llamando a sus discípulos, les dijo:
«En verdad os digo que esta viuda pobre ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero esta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir». 
 Marcos 12, 38-44       


REFLEXIÓN

El contraste entre las dos escenas no puede ser más fuerte. En la primera, Jesús pone a la gente en guardia frente a los dirigentes religiosos: "¡Cuidado con los letrados!", su comportamiento puede hacer mucho daño.

En la segunda, llama a sus discípulos para que tomen nota del gesto de una viuda pobre: la gente sencilla les podrá enseñar a vivir el Evangelio.

Es sorprendente el lenguaje duro y certero que emplea Jesús para desenmascarar la falsa religiosidad de los escribas. No puede soportar su vanidad y su afán de ostentación. Buscan vestir de modo especial y ser saludados con reverencia para sobresalir sobre los demás, imponerse y dominar.

La religión les sirve para alimentar fatuidad. Hacen "largos rezos" para impresionar. No crean comunidad, pues se colocan por encima de todos. En el fondo, solo piensan en sí mismos. Viven aprovechándose de las personas débiles a las que deberían servir.
Marcos no recoge las palabras de Jesús para condenar a los escribas que había en el Templo de Jerusalén antes de su destrucción, sino para poner en guardia a las comunidades cristianas para las que escribe. Los dirigentes religiosos han de ser servidores de la comunidad. Nada más. Si lo olvidan, son un peligro para todos. Hay que reaccionar para que no hagan daño.

En la segunda escena, Jesús está sentado enfrente del arca de las ofrendas. Muchos ricos van echando cantidades importantes: son los que sostienen el Templo. De pronto se acerca una mujer. Jesús observa que echa dos moneditas de cobre. Es una viuda pobre, maltratada por la vida, sola y sin recursos. Probablemente vive mendigando junto al Templo.

Conmovido, Jesús llama rápidamente a sus discípulos. No han de olvidar el gesto de esta mujer, pues, aunque está pasando necesidad, "ha echado todo lo que tenía para vivir". Mientras los letrados viven aprovechándose de la religión, esta mujer se desprende de todo por los demás, confiando totalmente en Dios.

Su gesto nos descubre el corazón de la verdadera religión: confianza grande en Dios, gratuidad sorprendente, generosidad y amor solidario, sencillez y verdad. No conocemos el nombre de esta mujer ni su rostro. Solo sabemos que Jesús vio en ella un modelo para los futuros dirigentes de su Iglesia.

José Antonio Pagola

Saber que vendrás


Con la entrada del otoño los días se hacen más cortos, hay menos horas de luz solar y eso hace que la melancolía y el recuerdo afloren en los sentimientos. Quizás esta sea la razón por la que la Iglesia eligió el mes de noviembre para recordar a los difuntos. Tanto noviembre como diciembre, con el Adviento, son época de espera, pero de una espera esperanzada que se basa en la certeza de saber que vendrá el Mesías esperado para volver a nacer como niño en nuestros corazones y el Juez Misericordioso del final de los días. 

La frase que da título a esta reflexión, “Saber que vendrás” está recogida en el estribillo de una conocida canción de ofertorio que suele aparecer en los cancioneros como “En este mundo que Cristo nos da”, que es la primera frase de su primera estrofa. La música de esta canción está tomada de uno de los grandes éxitos musicales de Bob Dylan, mientras que la letra fue compuesta por Jesús García Torralba. 

Si tenemos la certeza de que después del otoño viene otra vez la primavera, ¿por qué nos cuesta tanto comprender que Cristo volverá y siempre lo tendremos con nosotros cuando alguien siga partiendo a los hombres su pan? 

No es muy conocida la segunda estrofa de esta canción porque muchas veces no llega a cantarse por la brevedad del ofertorio, pero encierra un mensaje que está muy relacionado con esta reflexión, recordemos la estrofa: 

“La sed de todos los hombres sin luz, 
La pena y el triste llorar 
El odio de los que mueren sin fe 
Cansados de tanto luchar 
En la patena de nuestra oblación 
Acepta la vida Señor” 

Actualmente hay muchos hombres y mujeres que han perdido la luz “la chispa de la vida”. Muchas personas han perdido la ilusión, la fe en los demás. Personas que piensan que Dios se aleja en las situaciones difíciles. Personas, en definitiva, que han olvidado la certeza de vivir con la ilusión que da el saber que vendrás y que estarás siempre al lado de quien te necesita.


viernes, 9 de noviembre de 2018

Nuevo número de La Vidriera


El nuevo número de la hoja informativa parroquial La Vidriera se repartirá este domingo en nuestra Parroquia. Y ya puedes descargarlo en pdf haciendo click aquí.


martes, 6 de noviembre de 2018

Nuevo Obispo de Ávila


Pedimos por el nuevo obispo de nuestra diócesis. Que Dios le guíe en todas sus decisiones. Que en este tiempo nuevo que se abre, podamos trabajar de una manera intensa por el Reino, siempre sintiéndonos comunidad.


sábado, 6 de octubre de 2018

Evangelio del Domingo


Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre

En aquel tiempo, acercándose unos fariseos, preguntaban a Jesús para ponerlo a prueba: «¿Le es lícito al hombre repudiar a su mujer?».
Él les replicó: «¿Qué os ha mandado Moisés?».
Contestaron: «Moisés permitió escribir el acta de divorcio y repudiarla».
Jesús les dijo: «Por la dureza de vuestro corazón dejó escrito Moisés este precepto. Pero al principio de la creación Dios los creó hombre y mujer. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre».

En casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre lo mismo.
Él les dijo: «Si uno repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio».

Acercaban a Jesús niños para que los tocara, pero los discípulos los regañaban.
Al verlo, Jesús se enfadó y les dijo: «Dejad que los niños se acerquen a mí: no se lo impidáis, pues de los que son como ellos es el reino de Dios. En verdad os digo que quien no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él».
Y tomándolos en brazos los bendecía imponiéndoles las manos. 

Marcos 10,1-12


REFLEXION

Los fariseos plantean a Jesús una pregunta para ponerlo a prueba. Esta vez no es una cuestión sin importancia, sino un hecho que hace sufrir mucho a las mujeres de Galilea y es motivo de vivas discusiones entre los seguidores de diversas escuelas rabínicas: "¿Le es lícito al varón divorciarse de su mujer?". No se trata del divorcio moderno que conocemos hoy, sino de la situación en que vivía la mujer judía dentro del matrimonio, controlado por el varón. Según la ley de Moisés, el marido podía romper el contrato matrimonial y expulsar de casa a su esposa. La mujer, por el contrario, sometida en todo al varón, no podía hacer lo mismo. La respuesta de Jesús sorprende a todos. No entra en las discusiones de los rabinos. Invita a descubrir el proyecto original de Dios, que está por encima de leyes y normas. Esta ley "machista", en concreto, se ha impuesto en el pueblo judío por la "dureza de corazón" de los varones que controlan a las mujeres y las someten a su voluntad.

Jesús ahonda en el misterio original del ser humano. Dios "los ha creado varón y mujer". Los dos han sido creados en igualdad. Dios no ha creado al varón con poder sobre la mujer. No ha creado a la mujer sometida al varón. Entre varones y mujeres no ha de haber dominación por parte de nadie. Jesús ofrece una visión del matrimonio que va más allá de todo lo establecido por la "dureza de corazón" de los varones. Mujeres y varones se unirán para "ser una sola carne" e iniciar una vida compartida en la mutua entrega sin imposición ni sumisión. Este proyecto matrimonial es para Jesús la suprema expresión del amor humano. El varón no tiene derecho alguno a controlar a la mujer como si fuera su dueño. La mujer no ha de aceptar vivir sometida al varón. Es Dios mismo quien los atrae a vivir unidos por un amor libre y gratuito. Jesús concluye de manera rotunda: "Lo que Dios ha unido, que no lo separe el varón". Con esta posición, Jesús está destruyendo de raíz el fundamento del patriarcado bajo todas sus formas de control, sometimiento e imposición del varón sobre la mujer. No solo en el matrimonio sino en cualquier institución civil o religiosa.

José Antonio Pagola

Eres niño como yo


Una de las primeras oraciones que se enseñan es el Jesusito de mi vida, puede parecer algo ñoña o infantil, pero adaptada a los niveles de comprensión de un niño encierra grandes verdades teológicas.
Una de estas verdades o dogmas es el de la humanidad de Cristo, que queda reflejada en la segunda frase de la oración. Al decir “eres niño como yo” profesamos que Dios se ha hecho hombre y quiere compartir su divinidad estando de igual a igual. Esta idea es la misma que se nos recuerda en la carta de San Pablo a los Filipenses que escuchamos cada Domingo de Ramos como segunda lectura: “Cristo, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios, sino que, al contrario, se despojó de su rango y actuando como un hombre cualquiera se rebajó hasta someterse incluso a la muerte”.

Jesús, en varios momentos recogidos en el Evangelio nos invita a ser niños, porque los más pequeños, con su sencillez e inocencia son los más humildes, los más necesitados de atenciones y los que aman de verdad, sin dobleces.

Al comenzar este curso serán muchos los niños que lleguen a la parroquia, a misa, a catequesis, a los grupos de infancia... abramos las puertas de nuestro templo y de nuestro corazón para recibirles como se merecen, poniéndonos a su altura, pues en definitiva la puerta baja y estrecha es la que da acceso al Reino de Dios.

No olvidemos que también nosotros fuimos pequeños y alguien nos llevó a la iglesia, nos habló de Jesús y poco a poco, casi sin darnos cuenta, fuimos descubriendo y experimentando la alegría de vivir la fe en comunidad.

Que este curso que comienza tengamos siempre presente que los más pequeños también cuentan para Jesús, quien dijo “Dejad que los niños se acerquen a mí” y los puso de ejemplo delante de los apóstoles. Que seamos como aquel niño que dio los cinco panes y dos peces para saciar el hambre de la multitud, es decir que pongamos al servicio de los demás nuestros dones, pues la vida cristiana se basa en lo sencillo, en lo pequeño, en los detalles como el de Dios que nos invita a ser como niños, ya que también Él es Niño, como tú y como yo. 


Agenda


HORARIOS DE MISAS

Domingo, las misas son a las 11.30, 12.30 h. 19.00 h.
Días laborales, la misa es a las 19,30 h

Todos los días, antes de misa, REZO DEL ROSARIO

Los GRUPOS PARROQUIALES continúan con sus actividades. Algunos comienzan un nuevo curso, como son los grupos de CATEQUESIS: Comunión (martes, miércoles y jueves) y de Confirmación (martes y jueves)

Nuevo número de La Vidriera


El número 102 de la hoja informativa parroquial La Vidriera, que estará disponible en la Parroquia este domingo, puede descargarse ya haciendo click aquí.


viernes, 22 de junio de 2018

Agenda (verano)


Domingo, las misas son a las 11.30, 12.30 h. Se suprime la misa de la tarde todo el verano

Días laborales, la misa es a las 19,30 h

Id llevando mi presencia, con vosotros estoy


Durante el presente curso, en este apartado de La Vidriera, hemos reflexionado sobre algunas canciones compuestas por el músico y sacerdote Cesáreo Gabarain, canciones muy utilizadas en nuestras celebraciones y que recogen toda la riqueza del evangelio desde un toque poético. En esta última Vidriera del curso 2017/2018 vamos a centrarnos en la canción que lleva por título Id y enseñad. Un título basado en la misión que Jesús encomendó a sus apóstoles y que se hace extensiva a todos sus seguidores, de entonces y de ahora.

Es una canción muy acorde a nuestros tiempos, donde el fenómeno de la secularización es muy palpable y cada cristiano tiene que responder a esa realidad con su testimonio cotidiano. Cristo nos anima a ser personas alegres, ilusionadas y llenas de esperanza. Como dice la canción tenemos que ser: semilla que ha de crecer, estrella que ha de brillar, levadura que haga fermentar, antorcha que ilumine.

Jesús nos pide autenticidad, dar testimonio de nuestra fe en la vida diaria, en la familia, en el trabajo, en la relación con los vecinos..., tenemos que ser resplandores de fe y caridad donde todas las personas puedan conocer por nuestras obras al Padre Dios.

Jesús quiere que seamos sus amigos, los testigos de su Resurrección, si tenemos alguna tarea pastoral que seamos pastores que guíen al mundo por sendas de paz, pues es trabajo de todos construir un mundo nuevo de justicia, amor y verdad.

Por eso, durante este tiempo de descanso del verano y durante toda la vida, no olvidemos que tenemos un encargo que hacer. Tenemos que llevar la presencia de Jesús allá donde vayamos, desde el convencimiento de que Él está siempre con nosotros. Nos acepta como somos, aguijón y caricia a la vez y nos invita a ser mensajeros de la vida, de la paz y del perdón llevando su Mensaje a todos los lugares del mundo, a todos los escenarios de nuestra vida.

¡Feliz verano!

ID Y ENSEÑAD
(Cesáreo Gabaraín)

1. Sois la semilla que ha de crecer, 
sois estrella que ha de brillar. 
Sois levadura, sois grano de sal, 
antorcha que debe alumbrar. 
Sois la mañana que vuelve a nacer, 
sois espiga que empieza a granar. 
Sois aguijón y caricia a la vez, testigos que voy a enviar. 

Id, amigos, por el mundo, anunciando el amor, mensajeros de la vida, de la paz y el perdón. Sed, amigos, los testigos de mi resurrección. 
Id llevando mi presencia con vosotros estoy.

2. Sois una llama que ha de encender 
resplandores de fe y caridad. 
Sois los pastores que han de guiar 
al mundo por sendas de paz. 
Sois los amigos que quise escoger, 
sois palabra que intento gritar. 
Sois reino nuevo que empieza a engendrar
justicia, amor y verdad.

3. Sois fuego y savia que viene a traer, 
sois la ola que agita la mar. 
La levadura pequeña de ayer fermenta 
la masa del pan. 
Una ciudad no se puede esconder, 
ni los montes se han de ocultar, 
en vuestras obras que buscan el bien 
los hombres al Padre verán.




Evangelio del Domingo


Juan es su nombre

A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban. A los ocho días fueron a circuncidar al niño, y lo llamaban Zacarías, como a su padre. 
La madre intervino diciendo: «¡No! Se va a llamar Juan.»
Le replicaron: «Ninguno de tus parientes se llama así.»
Entonces preguntaban por señas al padre cómo quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre.» Todos se quedaron extrañados. Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua, y empezó a hablar bendiciendo a Dios.
Los vecinos quedaron sobrecogidos, y corrió la noticia por toda la montaña de Judea. Y todos los que lo oían reflexionaban diciendo: «¿Qué va a ser este niño?» Porque la mano del Señor estaba con él. El niño iba creciendo, y su carácter se afianzaba; vivió en el desierto hasta que se presentó a Israel.

Lc 1,57-66.80


REFLEXIÓN:

Juan nace de una anciana estéril; Cristo, de una jovencita virgen. El futuro padre de Juan no cree el anuncio de su nacimiento y se quedó mudo; la Virgen cree en el nacimiento de Cristo y lo concibe en la fe.

Juan viene a ser como la línea divisoria entre dos Testamentos, el antiguo y el nuevo. Así lo atestigua el Señor, cuando dice: La ley y los profetas llegaron hasta Juan. Por tanto, él es como la personificación de lo antiguo y el anuncio de lo nuevo. Porque personifica lo antiguo, nace de padres ancianos; porque personifica lo nuevo, es declarado profeta en el seno de su madre. Aún no ha nacido y, al venir la Virgen María, salta de gozo en las entrañas de su madre.

Con ello queda ya señalada su misión, aún antes de nacer; queda demostrado de quién es precursor, antes de que él lo vea. Juan era una voz pasajera, Cristo la Palabra eterna desde el principio. Estas cosas pertenecen al orden de lo divino y sobrepasan la capacidad de la humana pequeñez.

San Agustín

Nuevo número de La Vidriera


El nuevo número de la hoja informativa parroquial La Vidriera, que se repartirá este fin de semana en la Parroquia, ya lo tienes disponible en pdf haciendo click aquí.


jueves, 10 de mayo de 2018

Agenda (mayo)


HORARIOS DE MISAS

-Domingo, las misas son a las 11 (Primeras Comuniones durante este mes), 12.30 y 19 h.

-Días laborales, la misa es a las 19,30 h

REZO DEL ROSARIO

Todas las tardes antes de misa. Los días laborales se reza a las 19 h y los domingos a las 18.30

Cien vidrieras y una sola Luz


Si os habéis fijado en la cabecera de esta hoja parroquial, este mes cumplimos los cien números de la Vidriera. Un proyecto que nació hace más de una década y que implica a toda la parroquia, porque de nada serviría el escribirla si luego no hay personas que se la llevan a su casa en papel o la leen a través de internet.
Desde su origen es algo sencillo, no pretendemos grandes obras sino acercar a toda la gente la Palabra de Dios de una forma fácil, con reflexiones sobre el evangelio del domingo, o sobre los salmos, o sobre composiciones musicales o literarias. También ha habido momento para los cuentos que tienen mensaje, como aquel de la formación en V de los gansos con el que comenzamos el primer curso de andadura de la hoja parroquial, siempre es bueno releerlo para darnos cuenta de que para seguir volando o caminando como comunidad es necesario el trabajo de todos, unos yendo a la cabeza y otros animando con sus graznidos para que la formación llegue a su destino.
En este tiempo también hemos informado sobre la agenda parroquial, la actividad de los grupos de la parroquia, las cuentas, u otras noticias de interés como la proclamación de dos Papas. Hemos compartido la alegría de cumplir veinticinco años de nuestro templo bajo el lema “Seguimos construyendo juntos” y esa es la idea en la que queremos permanecer.
Recordando el editorial con el que presentábamos el primer número de la hoja parroquial, elegimos el nombre de La Vidriera porque es uno de los elementos más importantes de nuestro templo, y permite que la luz del sol pase a través de pequeños cristales que forman bellas imágenes, y así poder iluminar el interior de nuestra iglesia. Nosotros somos esos pequeños cristales, cada uno de una forma, de un color, con un grosor, entre todos formamos la bella imagen de la parroquia de San José Obrero y para poder brillar necesitamos que nos traspase la luz, la luz de Dios que es quien siempre ilumina nuestras vidas con su Espíritu.
Muchas gracias por estos cien números y seguimos trabajando.

El equipo redactor de La Vidriera

Evangelio del Domingo

… Y ASCENDIÓ AL CIELO

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once, y les dijo: 
- Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. 
El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado. 
A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos, y si beben un veneno mortal no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos y quedarán sanos. 
El Señor Jesús, después de hablarles, ascendió al cielo y se sentó a la derecha de Dios. 
Ellos fueron y proclamaron el Evangelio por todas partes, y el Señor actuaba con ellos y confirmaba la Palabra con los signos que los acompañaban. 
Marcos 16,15-20


REFLEXIÓN

Jesús, después de su resurrección, ha estado un tiempo con nosotros, pero ahora tiene que partir, volver a la unión con su Padre. Cuando leemos el evangelio observamos que su tiempo en la tierra fue corto pero dejó una estela de luz, de amor, de justicia y de paz por los lugares que paso.
Para muchas personas quizás esta fiesta de la Ascensión sea irrelevante, para otras el cielo será un lugar físico al cual iremos todos, otros pensaremos que el cielo es la unión con Dios si hemos vivido terrenalmente en la gracia de Dios.  Pero no pensemos en una ascensión física, sino espiritual.
Jesús se despide, pero nos deja  nosotros la misión de seguir sus pasos, de ser sembradores de luz, de justicia, de paz y de amor, porque el Reino de Dios aún no está en su plenitud, nos toca trabajar, sembrar, abrir nuevos caminos puestos que los tiempos cambian y la fe debe seguir siendo un pilar importante en la vida de las personas.
En ningún momento debemos sentirnos solos porque Él está en comunión con nosotros, lo veremos la próxima semana.  Ve que estamos desanimados, que nos sentimos huérfanos, desamparados y nos envía su Espíritu.
Por todo lo anterior, deberíamos caer en la cuenta que en el mandato de «Id al mundo entero y proclamad el evangelio a toda la creación» Él cuenta con nosotros, confía en nuestra madurez y apoyo incondicional, porque todos somos el pueblo elegido, no sólo los católicos.
La Ascensión es un acontecimiento muy importante, porque todos ascenderemos con Él, nadie será privado de vivir el gozo de la unidad con el Padre.

Mariloli Ruinervo

Número 100 de La Vidriera


El número 100 de la hoja informativa parroquial La Vidriera se repartirá este domingo en la Parroquia. Ya lo puedes descargar en pdf haciendo click aquí.


viernes, 13 de abril de 2018

Agenda


HORARIOS DE MISAS

- Domingo, las misas son a las 11.30, 12.30 y 19 h.
- Días laborales, la misa es a las 19,30 h

FIESTAS DE SAN JOSÉ OBRERO

- Triduo a San José Obrero, los días 28 (a las 19,30), 29 (a las 19,00) y 30 de abril (a las 19,30).
- Misa en honor a san José Obrero, el día 1 de mayo a las 11,30.

Realmente éste era el Hijo de Dios


Nos cuenta el relato de la Pasión que al expirar Jesús el centurión que estaba junto a la cruz exclamó: “Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios”. Podían haber sido otras las palabras que dijera, pero aquel soldado quedó sorprendido y fue consciente de que había acompañado en su agonía al Salvador de la Humanidad.

¡Cuántas veces en la vida nos damos cuenta tarde de la valía de las personas que tenemos a nuestro alrededor! Muchas veces tiene que ser la enfermedad o el vivir juntos un momento difícil lo que nos hace reconocer las capacidades del otro y el cariño y el respeto con el que nos trata.

La profesión de fe del soldado junto a la cruz nos abre el camino hacia la Pascua de Resurrección.
 Fueron muchas las personas con las que el Resucitado se hizo el encontradizo y les cambió la vida, volviéndoles a llenar de esperanza. Como a aquellos discípulos del Camino de Emaús, que sentían cómo les ardía el corazón cuando llevaban una conversación entretenida con aquel Peregrino al que conocieron al partir el pan.

Pero cuántas veces nos pasa como a Tomás, somos incrédulos, necesitamos estar allí, no nos vale el testimonio de otros para reconocer que Cristo sigue vivo entre nosotros. Nos gusta más hurgar en la herida y recordar los malos momentos en vez de disfrutar de la presencia de la gloria de la Resurrección que se sigue manifestando en los pequeños detalles de la vida.

Por eso al haber contemplado esta Semana Santa a Cristo crucificado no nos quedemos en la cruz como lugar donde acaba todo, sino que más allá del madero está la Resurrección, está la vida, está la esperanza que se basa en las promesas verdaderas que cambian la forma de ver y entender el mundo, si lo miramos con los ojos de la fe.

Evangelio del Domingo


Paz a vosotros

En aquel tiempo, contaban los discípulos lo que les había pasado por el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan.
Estaban hablando de estas cosas, cuando se presenta Jesús en medio de ellos y les dice:
—«Paz a vosotros».
Llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma.
Él les dijo:
—«¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro interior? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un fantasma no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo».
Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Y como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo:
—«¿Tenéis ahí algo de comer?».
Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. Y les dijo:
—«Esto es lo que os decía mientras estaba con vosotros: que todo lo escrito en la ley de Moisés y en los profetas y salmos acerca de mí tenía que cumplirse».
Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. Y añadió:
—«Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día, y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto». 

 Lc 24, 35-48



REFLEXIÓN: 

Hoy, tercer domingo de Pascua, encontramos en el Evangelio según san Lucas a Jesús resucitado que se presenta en medio de los discípulos, los cuales, incrédulos y aterrorizados, creían ver un espíritu. Dado que la resurrección no borra los signos de la crucifixión, Jesús muestra sus manos y sus pies a los Apóstoles. Y para convencerlos les pide algo de comer. Así los discípulos «le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos».  Gracias a estos signos muy realistas, los discípulos superan la duda inicial y se abren al don de la fe; y esta fe les permite entender lo que había sido escrito sobre Cristo «en la ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos».  Jesús «les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras y les dijo: “Así está escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se proclamará la conversión para el perdón de los pecados… Vosotros sois testigos”» El Salvador nos asegura su presencia real entre nosotros a través de la Palabra y de la Eucaristía. Por eso, como los discípulos de Emaús, que reconocieron a Jesús al partir el pan, así también nosotros encontramos al Señor en la celebración eucarística. 

Benedicto XVI

Nuevo número de La Vidriera


Ya puede descargarse, haciendo click aquí, el nuevo número de la hoja informativa parroquial La Vidriera.

martes, 20 de marzo de 2018

Horarios Semana Santa



La Vidriera especial Semana Santa


El número especial de Semana Santa de la hoja informativa parroquial La Vidriera, ya puede descargarse haciendo click aquí.


viernes, 16 de febrero de 2018

Los laicos protagonistas de la misión


Los materiales de la charla "Los laicos protagonistas de la misión", impartida por D. Óscar Alonso Peno, están a tu disposición haciendo click aquí.


Y Óscar nos dejó también esta bonita historia sobre cómo Dios está con nosotros hasta el último momento de nuestra vida:

La hija de un hombre le pidió a un sacerdote que fuera a su casa a hacer una oración para su padre que estaba muy enfermo. Cuando el sacerdote llegó a la habitación del enfermo, encontró a éste en su cama con la cabeza alzada por un par de almohadas. 

Había una silla al lado de su cama, por lo que el sacerdote pensó que el hombre sabía que vendría a verlo. 

- "Supongo que me estaba esperando", le dijo. 

- "No ¿quién es usted?", dijo el hombre. 

- "Soy el sacerdote que su hija llamó para que orase con usted; cuando vi la silla vacía al lado de su cama supuse que usted sabía que yo vendría a visitarlo". 

- "Oh sí, la silla", dijo el hombre enfermo, ¿le importa cerrar la puerta?" 

El sacerdote sorprendido la cerró. "Nunca le he dicho esto a nadie, pero toda mi vida la he pasado sin saber cómo orar. Cuando he estado en la iglesia he escuchado siempre al respecto de la oración, que se debe orar y los beneficios que trae, pero siempre esto de las oraciones me entró por un oído y me salió por el otro pues no tengo idea de cómo hacerlo. 

Entonces hace mucho tiempo abandoné por completo la oración. 

"Esto ha sido así en mí hasta hace unos cuatro años, cuando conversando con mi mejor amigo me dijo: José, esto de la oración es simplemente tener una conversación con Jesús. Así es como te sugiero que lo hagas: te sientas en una silla y colocas otra silla vacía enfrente tuyo, luego con fe miras a Jesús sentado delante de ti. No es algo alocado el hacerlo pues él nos dijo: "Yo estaré siempre con vosotros". Por lo tanto, le hablas y lo escuchas, de la misma manera como lo estás haciendo conmigo ahora". "Es así que lo hice una vez y me gustó tanto que lo he seguido haciendo unas dos horas diarias desde entonces". Siempre tengo mucho cuidado que no me vaya a ver mi hija....pues me internaría de inmediato en el manicomio."

El sacerdote sintió una gran emoción al escuchar esto y le dijo a José que era muy bueno lo que había estado haciendo, y que no cesara de hacerlo. 

Luego hizo una oración con él, le extendió una bendición y se fue a su parroquia. 

Dos días después, la hija de José llamó al sacerdote para decirle que su padre había fallecido. 

El sacerdote le preguntó: 

- "¿Falleció en paz?" 

- "Sí, cuando salí de la casa a eso de las dos de la tarde me llamó y fui a verlo a su cama, me dijo lo mucho que me quería y me dio un beso." "Cuando regresé de hacer compras una hora más tarde ya lo encontré muerto." "Pero hay algo extraño al respecto de su muerte, pues aparentemente justo antes de morir se acercó a la silla que estaba al lado de su cama y recostó su cabeza en ella, pues así lo encontré. ¿Qué cree usted que pueda significar esto?" 

El sacerdote se secó las lágrimas de emoción y le respondió: 

- "Ojalá que todos nos pudiésemos ir de esa manera..."



sábado, 10 de febrero de 2018

Mercadillo solidario


Febrero es el mes de Campaña Contra el hambre en el Mundo que organiza la ONG MANOS UNIDAS.

El lema de este año es COMPARTE LO QUE IMPORTA. Y eso es lo que queremos hacer todos el domingo 18. Compartir.

Como ya sabéis, nuestra parroquia elige un proyecto de colaboración con Manos Unidas. El elegido es:

“comprar un vehículo para un dispensario rural y programa de salud comunitaria”
Lugar: Marmain y 45 aldeas cercanas, en el estado de Meghalaya, en India
Al frente del proyecto: Hermanas de los desamparados
Coste del proyecto: 10.000 euros

Os invitamos a participar en el Mercadillo Solidario, que, como otros años, se celebra en los salones parroquiales, después de misa de 11,30 a lo largo de la mañana

No nos dejes caer en la tentación


Vamos a comenzar la Cuaresma, tiempo de preparación para la Pascua y tiempo de conversión. Hemos de cambiar muchas cosas, pero si lo pensamos con detenimiento descubriremos que la vida, toda ella, es un constante cambio.

En estos días vamos a escuchar en el Evangelio cómo Jesús fue tentado por Satanás durante los días que estuvo en el desierto. Es en esos momentos de soledad es cuando aparecen las peores tentaciones, aquellas que nos revelan contra nosotros mismos, aquellas de las que surgen los miedos, las inseguridades, los agobios y no estar conforme con lo que se tiene y con lo que se es.  En definitiva, de nuestro propio interior puede surgir la infelicidad.

Jesús, a través de las bienaventuranzas, nos marca los objetivos de la vida cristiana apelando siempre a la importancia de ser y estar felices en todas las situaciones de la vida. Uno que es feliz no necesita nada más y en consecuencia hace oídos sordos a todas las tentaciones que le salgan al camino.
Por eso, Jesús, al vivir otro año más el tiempo de gracia de la Cuaresma te pedimos con más insistencia “no nos dejes caer en la tentación” tal y como nos enseñaste en el padrenuestro.

Frente a la tentación de la grandeza danos la virtud de la sencillez, frente a la tentación de poseer haznos desprendidos, para que sepamos regalar vida a los demás y así poder ser verdaderamente felices. Sólo de esa manera estaremos siguiendo tus pasos que nos guían por nuestro desierto solitario hacia el manantial de tu Resurrección.


Evangelio del Domingo


La lepra se le quitó, y quedó limpio

En aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: 
—«Si quieres, puedes limpiarme»
Sintiendo lástima, extendió la mano y lo tocó, diciendo:
—«Quiero: queda limpio.»
La lepra se le quitó inmediatamente, y quedó limpio. Él lo despidió, encargándole severamente:
—«No se lo digas a nadie; pero, para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés. 
Pero, cuando se fue, empezó a divulgar el hecho con grandes ponderaciones, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en descampado; y aun así acudían a él de todas partes. 
Mc 1, 40-45


REFLEXIÓN 

“Señor, si quieres, puedes limpiarme…” Jesús, sintiendo lástima; extendió la mano y lo tocó diciendo: “Quiero: queda limpio”. La compasión de Jesús. Ese padecer con que lo acercaba a cada persona que sufre. Jesús, se da completamente, se involucra en el dolor y la necesidad de la gente… simplemente, porque Él sabe y quiere padecer con, porque tiene un corazón que no se avergüenza de tener compasión.

“No podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en descampado”. Esto significa que, además de curar al leproso, Jesús ha tomado sobre sí la marginación que la ley de Moisés imponía. Jesús no tiene miedo del riesgo que supone asumir el sufrimiento de otro, pero paga el precio con todas las consecuencias.

La compasión lleva a Jesús a actuar concretamente: a reintegrar al marginado. Y éstos son los tres conceptos claves que la Iglesia nos propone hoy en la liturgia de la palabra: la compasión de Jesús ante la marginación y su voluntad de integración.
S.S. Francisco

Nuevo número de La Vidriera


Ya podéis descargar, haciendo click aquí, el nuevo número de la hoja informativa parroquial La Vidriera, que se repartirá esté domingo en la Parroquia.


domingo, 28 de enero de 2018

Charla: Los laicos, protagonistas de la misión


El próximo lunes 5 de febrero a las 20 h, tendremos en la Parroquia la charla titulada "Los laicos, protagonistas de la misión", pronunciada por D. Óscar Alonso Peno, responsable de pastoral y laico comprometido.

Será en la capilla de abajo.

viernes, 19 de enero de 2018

Evangelio del Domingo


Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a pro¬clamar el Evangelio de Dios. Decía:
—«Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio.»
Pasando junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su her¬mano Andrés, que eran pescadores y estaban echando el copo
Jesús les dijo:
—«Venid conmigo y os haré pescadores de hombres.»
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. Los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jor¬naleros y se marcharon con él. 

Mc 1,14-20


REFLEXIÓN: Convertíos y seguidme

Después de los muchos años que pasó de vida oculta en Nazaret con su familia, después de pasar cuarenta días en el desierto y hacerse bautizar por Juan, Jesús tenía ideas claras sobre su misión. Su vida se dedicaría a proclamar la buena nueva de la salvación. El mensaje a comunicar era conciso y concreto: “Se ha cumplido el plazo, está cerca el Reino de Dios: Convertíos y creed en el Evangelio”. Casi diríamos que en su formulación intervino algún profesional del mundo de la publicidad actual. Jesús le dice a su gente que ha terminado ya el tiempo de la espera. Hay algo nuevo que está aquí, que viene a nosotros. Su venida no depende de nuestro esfuerzo sino de la voluntad de Dios. Ha sido él el que ha roto los plazos y se ha presentado en medio de nuestro mundo. Sin avisar. Sin pedir permiso. En nosotros está acoger ese Reino que viene a nosotros. A que le acojamos convenientemente se dirigen las últimas palabras de Jesús invitándonos a la conversión y a la fe.

Se ve que el niño de Belén, al que hace poco celebrábamos entre villancicos y fiestas, ya ha crecido y tiene algo que decirnos. No es un juguete sonrosado con el que podamos hacer lo que queramos. Nos habla como a personas adultas, nos invita a cambiar de vida, a convertirnos. Para acoger el Reino de Dios que está cerca. Porque el tiempo se ha cumplido. Ya no es tiempo de excusas. Dios está aquí y nos llama.

Por eso el mensaje de Jesús, que, al principio, parece dirigirse a todos los que le escuchan de una forma abstracta y general, termina por hacerse concreto. Y sus palabras se pronuncian directamente para Simón y su hermano Andrés. Y para Santiago, el hijo del Zebedeo, y su hermano Juan. Jesús pasa a su lado y no los deja tranquilos. Los llama. Los invita a convertirse, a cambiar de vida, a seguirle. Les da una misión. Lo suyo ya no va a ser pescar peces sino pescar hombres y mujeres, reunir a la familia de Dios, convocar a todos los llamados a participar en el Reino del Padre.

Hoy somos nosotros los que escuchamos esta Palabra. Jesús pasa a nuestro lado y nos invita a convertirnos porque el Reino está cerca. Y luego nos llama por nuestro nombre. Para que le sigamos, para que seamos sus discípulos, para que participemos en la misión de reunir a los hijos de Dios perdidos y formemos la familia de los hijos en torno al Padre. El momento es apremiante, como dice Pablo en la carta a los Corintios. ¿Vamos a perder también esta oportunidad?

Fernando Torres

Nuevo número de La Vidirera


El número 96B de la hoja informativa parroquial La Vidriera ya puedes descargarlo haciendo click aquí.

viernes, 12 de enero de 2018

Evangelio del Domingo


En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice: «Éste es el Cordero de Dios.» 
Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. 
Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: «¿Qué buscáis?» 
Ellos le contestaron: «Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?» 
Él les dijo: «Venid y lo veréis.» 
Entonces fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; serían las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo).»
Y lo llevó a Jesús. 
Jesús se le quedó mirando y le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro).» 
Jn 1,35-42
Todos estamos llamados a seguir a Jesús

Hoy se habla mucho de las vocaciones. O mejor, de la falta de vocaciones. Seminarios y noviciados de las congregaciones religiosas, tanto masculinas como femeninas, parecen estar casi vacíos. ¿Es que no hay vocaciones como antes? ¿Es que no hay chicos y chicas que escuchen la llamada de Dios?

Las lecturas de este domingo nos plantean el itinerario más básico de la vocación cristiana. No de la vocación al sacerdocio o a la vida religiosa sino a la vida cristiana. Sólo el que escucha la voz de Dios que le llama a la vida cristiana podrá luego pensar si tendrá que vivir esa vida como laico casado o casada o como sacerdote diocesano o como religioso o religiosa. Pero lo básico será siempre ponerse a la escucha y no confundir la voz de Dios con las muchas voces que en nuestro mundo nos ofrecen caminos aparentemente hermosos y llenos de buenas perspectivas pero que, quizá, a la larga, no terminan de dar todo lo que prometen. Esa necesidad de escuchar bien y de identificar las diversas voces que nos llaman se pone de manifiesto en la primera lectura. El pequeño Samuel escucha la voz de Dios que le llama, pero, quizá por su juventud, cree que es su maestro Elí el que le llama. Necesita enseñanza, orientación y ayuda para discernir y darse cuenta de que la voz que le llama es el mismo Dios.

La siguiente etapa de la vocación cristiana es seguir a Jesús y escucharle. Mejor todavía, entrar en su casa y quedarnos con él, convivir con él, sentir con él, compartir sus sentimientos e ideales. Hasta hacerlos nuestros. Eso es lo que hicieron aquellos discípulos de Juan que vieron pasar a Jesús. “Maestro, ¿dónde vives?”. La respuesta es clara: “Venid y lo veréis”. No hay más camino que ir por nosotros mismos y experimentar. Conocer a Jesús de cerca es una experiencia personal que nadie puede hacer por nosotros.

Sólo cerca de él, sentiremos que cambia nuestra vida y que ésta toma una nueva y definitiva dirección porque el Evangelio se convierte en su centro. Es lo que en el Evangelio se simboliza con el cambio de nombre de Simón. Su nuevo nombre “Cefas-Pedro” tiene que ver con la misión que se le encarga al servicio del Evangelio. O lo que en la lectura de la primera de Corintios se sugiere al decir que ahora el cristiano es templo del Espíritu Santo. ¡Ojalá todos escuchemos la voz de Dios que nos llama a vivir al servicio del Reino que Jesús predicó! Porque lo otro, ser sacerdotes, vivir en matrimonio o comprometerse en la vida religiosa, vendrá como consecuencia.

Como gotas de agua que se funden en el mar


Comienza el año y con él se renuevan los buenos propósitos, no sabemos cuántos conseguiremos, pero no hay que dejarlo de intentar. Ahora también puede ser el momento de plantearnos cómo tiene que ser nuestra relación como cristianos, que viven su fe desde la parroquia de San José Obrero, atendiendo a los retos y necesidades propias de nuestro barrio, de nuestra sociedad y de nuestro tiempo.

Hay canciones que nos son muy familiares porque las hemos escuchado y cantado muchas veces, pero quizás por eso no nos hemos parado a profundizar en el mensaje que nos pretende transmitir esa composición musical. Un claro ejemplo es el cántico de comunión que lleva por título “Una espiga dorada por el sol” que fue compuesta por el sacerdote músico Cesáreo Gabaraín. Esta canción, al igual que otras del mismo autor, pueden ser consideradas obras maestras de la música sacra actual. Junto a una melodía fácil de aprender aparece una letra muy poética que encierra un significado que nos puede servir de pequeños consejos para vivir adecuadamente en nuestra comunidad parroquial.

Una estrofa de esa canción nos dice “como gotas de agua que se funden en el mar, los cristianos un cuerpo formarán”. Sin duda el compositor se está inspirando en la primera carta de San Pablo a los Corintios, en la que el apóstol de los gentiles nos dice que los miembros son muchos pero que forman un solo cuerpo. El músico nos transmite la misma idea de una forma más poética, con la imagen de las gotas de agua que son muchas y cada una diferente, pero al fin y al cabo todas son necesarias y se funden unas con otras para formar algo más grande como es el mar. En ese mar cada gota deja a un lado su individualidad, lo que la hace diferente y eso es lo que enriquece y forma la comunidad.

La imagen del agua, formada por muchas gotas, también nos hace reflexionar sobre el poder de la comunidad. Gota a gota se llegan a erosionar las piedras, se abre surco donde parecía imposible, así es el trabajo de los agentes pastorales, acompañar estar al lado de las personas que lo necesitan. La lluvia fina es la que verdaderamente llega a calar la tierra, mantenerse firmes en la fe es lo que sostiene la Iglesia y ser coherentes entre lo que predicamos y lo que hacemos da credibilidad al mensaje que transmitimos. El agua al entrar en el mar se vuelve salada, así también nosotros tomamos la esencia, la sal y el apoyo del resto de la comunidad. También es normal que el agua se evapore, regresa a su origen para volver a empezar el ciclo, del mismo modo nosotros en momentos de incertidumbre y debilidad necesitamos volver a sentir el aliento de nuestros hermanos en la fe.
Comencemos el año con alegría, con ilusión y con el firme propósito de ser gotas que se unan a otras y fundiendo nuestras vidas podamos formar el mar de la Iglesia que se hace vida en nuestra comunidad parroquial.

Nuevo número de La Vidriera


El nuevo número de la hoja informativa parroquial La Vidriera ya está disponible aquí.

Este fin de semana podrás recogerla en papel en la Parroquia.


lunes, 25 de diciembre de 2017

¡Feliz Navidad!


El Señor ha nacido entre nosotros...

¡Feliz Navidad!


sábado, 16 de diciembre de 2017

Agenda de Navidad


Horario especial de misas.
-Domingo 24, 4º domingo de Adviento, se suprime la misa de la tarde.
-Misa del Gallo a las 12 de la noche.
-El día de Navidad no hay misa a las 11,30 h
-Domingo 31, misas habituales de domingo: 11,30; 12,30 y 19 h.
-El día de Año Nuevo (Santa María Madre de Dios) no hay misa a las 11,30 h

Dejar la puerta abierta


Aún en muchos de nuestros pueblos se mantiene la costumbre de dejar abierta la puerta de la casa, esas puertas que tienen una parte inferior y otra superior, que a la vez sirve de ventana para iluminar el portal y que sólo es cubierta en verano con una cortina para no dejar entrar el calor. Los de casa y aquellos que así se consideran pasan sin llamar, desechando simplemente el pestillo de la parte inferior y una vez dentro saludan, encontrando como respuesta aquella conocida frase de “hasta la cocina” que es donde solía estar la gente junto al calor de la lumbre.
Esta costumbre popular nos habla de la confianza, de entrar hasta lo privado, de compartir, de no tener miedo, de alguna manera nos puede recordar a la Navidad, a aquel momento recogido en las escrituras en el que María y José buscan posada en Belén para que pueda nacer el Niño. Lo único que encuentran son cerrojos echados, y alguna voz que les dice que no hay sitio y que son horas intempestivas.
Frente a esto, años después, Jesús nos enseña la parábola del Buen Samaritano donde el posadero abre la puerta al samaritano que viene cargado con aquel hombre que fue asaltado y apaleado en el camino. Quizás no era la mejor publicidad para su establecimiento, pero el dinero que recibió y la promesa de que le pagaría a la vuelta todo lo que se pasase del presupuesto le convenció. A poco que meditase el posadero, al curar cada día las heridas del hombre maltrecho, descubriría la esencia de la acción del samaritano y seguro que le cambió la vida, al igual que si los posaderos de Belén hubieran sabido para quién era realmente la posada.
Jesús sigue naciendo cada día y sigue buscando posada, pero ¿encontrará abierta nuestra puerta? Recordemos que dejar la puerta abierta también significa estar nosotros abiertos a otras realidades, a hacer las cosas de otra manera, en definitiva, a vivir al estilo que Jesús nos enseña, desde la sencillez y la humildad. Pues si la vida, como decía Santa Teresa, es una noche en una mala posada, no dejemos pasar la oportunidad de reconocer, incluso en los momentos más oscuros de nuestra existencia, que Dios se quiso hacer hombre en un pesebre para salvarnos de nuestros miedos y de la desconfianza que tiene quien ve la vida desde una mirilla interior y nunca está dispuesto a abrir su puerta de su corazón.


Evangelio del Domingo


En medio de vosotros hay uno que no conocéis

Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo,
para dar testimonio de la luz, para que por él todos vieran a la fe.
No era él la luz, sino testigo de la luz.
Y éste fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan, a que le preguntaran:
—«¿Tú quién eres?». Él confesó sin reservas: —«Yo no soy el Mesías». Le preguntaron: —«Entonces, ¿qué? ¿Eres tú Elías?». Él dijo: —«No lo soy». —«¿Eres tú el Profeta?». Respondió: —«No». Y le dijeron: —«¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado, ¿qué dices de ti mismo?». Él contestó: —«Yo soy la voz que grita en el desierto: “Allanad el camino del Señor”, como dijo el profeta Isaías».
Entre los enviados había fariseos y le preguntaron: —«Entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?». Juan les respondió: —«Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia».
Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan bautizando.
Juan 1, 6-8. 19-28


El tercer domingo de Adviento se llama domingo «de la alegría» y marca el paso de la primera parte, prevalecientemente austera y penitencial, del Adviento a la segunda parte dominada por la espera de la salvación cercana. El título le viene de las palabras «Estad siempre alegres» (gaudete) que se escuchan al inicio de la Misa: «Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito, estad alegres. El Señor está cerca». Pero el tema de la alegría invade también el resto de la liturgia de la Palabra. En la primera lectura oímos el grito del profeta: «Desbordo de gozo con el Señor, y me alegro con mi Dios». El Salmo responsorial es el Magníficat de María, intercalado del estribillo: «Me alegro con mi Dios». La segunda lectura, finalmente, comienza con las palabras de Pablo: «Hermanos: Estad siempre alegres».
Ser felices es tal vez el deseo humano más universal. Todos quieren ser felices. el Evangelio es, a su modo, un largo himno a la alegría. El nombre mismo «evangelio» significa, como sabemos, feliz noticia, anuncio de alegría.
La alegría debe ser una de las características del vivir cristiano. Cuando creemos que tenemos en Dios un Padre que nos ama y que quiere lo mejor para nosotros, sus hijos, no podemos temer que nos esté engañando. Jesús no es un simple hombre que pudo haberse creído un iluminado, cayendo en la trampa de su propia ilusión. Como leemos en el evangelio, Juan nos presenta a Jesús como verdadero Dios, el Hijo, que existía desde toda la eternidad. Él es la Palabra, por la que todo ha sido hecho. De su plenitud todos hemos recibido y la gracia y la verdad nos han llegado por medio de Él. Ese es también el testimonio del último profeta del Antiguo Testamento, Juan el Bautista, que resume todo lo que fue dicho anteriormente. Al señalar a Jesús como Aquel a quien teníamos que esperar, se nos dice claramente que sólo Él, y nadie más que Él, puede alcanzarnos la dicha que sobrepasará todos nuestros anhelos.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Nuevo número de La Vidriera


El nuevo número de la hoja informativa parroquial La Vidriera se repartirá este domingo en La Parroquia. Puedes descargarlo haciendo click aquí.


domingo, 10 de diciembre de 2017

Agenda de Adviento


Jueves 14 de diciembre, 20 h: Celebración penitencial

Viernes 15 de diciembre, 20,15 h: Concierto de la Coral y Escolanía Pablo VI

Sábado 16 de diciembre, 17 h: Festival de Navidad. En los salones parroquiales.


viernes, 3 de noviembre de 2017

Evangelio del Domingo


Uno solo es vuestro Padre

En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a sus discípulos diciendo: 
- En la cátedra de Moisés se han sentado los letrados y los fariseos: haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen.
Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar.
Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y ensanchan las franjas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias por la calle y que la gente los llame «maestro».
Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar maestro, porque uno sólo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos.
Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno sólo es vuestro Padre, el del cielo.
No os dejéis llamar jefes, porque uno sólo es vuestro Señor, Cristo. 
El primero entre vosotros será vuestro servidor. 
El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. 
Mateo 23,1-12


«No hacen lo que dicen». Nuestro mayor pecado es la incoherencia. No vivimos lo que predicamos. Tenemos poder pero nos falta autoridad. Nuestra conducta nos desacredita. Nuestro ejemplo de vida más evangélica cambiaría el clima en muchas comunidades cristianas.
«Cargan fardos pesados sobre los hombros de la gente... pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar». Es cierto. Con frecuencia, somos exigentes y severos con los demás, comprensivos e indulgentes con nosotros. Agobiamos a la gente sencilla con nuestras exigencias, pero no les facilitamos la acogida del evangelio. No somos como Jesús que se preocupaba de hacer ligera su carga pues era sencillo y humilde de corazón.
«Todo lo que hacen es para que los vea la gente». No podemos negar que es muy fácil vivir pendientes de nuestra imagen, buscando casi siempre "quedar bien" ante los demás. No vivimos ante ese Dios que ve en lo secreto. Estamos más atentos a nuestro prestigio personal.
«No os dejéis llamar maestros... ni guías... porque uno solo es vuestro Maestro y vuestro Guía: Cristo». El mandato evangélico no puede ser más claro: renunciad a los títulos para no hacer sombra a Cristo; orientad la atención de los creyentes sólo hacia él. ¿Por qué la Iglesia no hace nada por suprimir tantos títulos, prerrogativas, honores y dignidades para mostrar mejor el rostro humilde y cercano de Jesús?
«No llaméis padre vuestro a nadie en la tierra porque uno solo es vuestro Padre del cielo». Para Jesús el título de Padre es tan único, profundo y entrañable que no ha de ser utilizado por nadie en la comunidad cristiana. ¿Por qué lo permitimos? 
José Antonio Pagola

El Cristo de la cabecera


Es habitual encontrar en los hogares cristianos alguna imagen que represente a Cristo, a la Virgen María o a algún santo al que se tenga una especial devoción.

Hace algunas décadas, cuando la situación económica era más precaria que la actual, las familias arrancaban del ataúd de sus difuntos el crucifijo para colocarlo en la cabecera de la cama. Desde la perspectiva actual este hecho nos puede parecer un tanto macabro, pero si lo miramos desde otro punto de vista podemos encontrar en este acto una sincera profesión de fe.

 El difunto, una vez que ha fallecido va junto a Dios y por lo tanto no necesita tener un cristo encima, cuando está viendo cara a cara al verdadero Cristo.  Quizás basándose en esta idea o simplemente por la necesidad de tener un crucifijo para la cabecera de la cama, es por lo que varias generaciones guardaban en un lugar privilegiado de la casa el crucifijo del ataúd de sus seres queridos.

Por otra parte, este crucifijo no deja de ser un recuerdo, quizás el último recuerdo, de aquella persona que lo portó en su féretro. En este sentido se convierte en un elemento evocador y a la vez en un recordatorio que invita a rezar por el descanso de su alma.

En la actualidad esta costumbre ya se ha erradicado, aunque siempre queda algún caso aislado, pero lo que no debemos olvidar nunca es el recuerdo a nuestros difuntos, a aquellas personas que formaron parte de nuestra vida y que tantas cosas no enseñaron, entre ellas nos transmitieron la fe.

Por eso, en este mes de noviembre, en el que hacemos especial memoria de los difuntos recordémosles agradeciendo a Dios todo lo que a través de su ejemplo nos ha regalado y pidamos para que gocen eternamente de la alegría del Cielo y sigan intercediendo por nosotros ante Dios.